Cáritas Zaragoza ha presentado su campaña de Navidad en la que ha enfatizado el papel de los voluntarios

Para Elisenda Ragull la pandemia fue un momento decisivo. Una idea llevaba tiempo rondando en su cabeza: quería ser voluntaria para poder ayudar a los que menos tenían y contribuir a la creación de una sociedad mejor. La crisis sanitaria le sirvió para dar el paso y convertirse en una de los mil voluntarios que colaboran con Cáritas Zaragoza. Tras un proceso de formación, le asignaron el Centro Foragal en el que se presta ayuda a mujeres en situación de prostitución y víctimas de trata con fines de explotación sexual.

«Desde hace un año mi función se basa en llamar a estas mujeres por teléfono y preguntarles, decirles que cómo están, si necesitan algo o si ha pasado algo en sus rutinas que les preocupe. Este acompañamiento telefónico es muy necesario porque esas mujeres no tienen ningún tipo de estructura familiar ni social», ha comentado este martes la voluntaria.

Ella es una de las voces que dan vida a la campaña de Navidad que Cáritas Zaragoza ha presentado este martes y que, bajo el lema de construir una comunidad que sueña, pretende «dar voz a aquellos que creen en una sociedad justa, pero también en transformar la que tenemos a través de la solidaridad y la ayuda a aquellos que han quedado en el último lugar. La pandemia nos enseñó la solidaridad, la vulnerabilidad y también cómo la vida puede cambiar en cuestión de segundos porque alguien alejado completamente de ese mundo de pobreza de repente se ha visto sumido en él», ha asegurado el director de Cáritas Diocesana Zaragoza, Carlos Gómez.

Luis Lamana lleva mucho tiempo colaborando con Cáritas Zaragoza, que le recibió con los brazos abiertos después de un accidente que le dejó en silla de ruedas. A pesar de llevar 24 años siendo voluntario, «uno nunca se acostumbra a las situaciones desgarradoras que tienen que vivir los que acuden aquí y te piden ayuda», ha confesado. Su misión es ser la primera voz que escuchan todos los que van a la entidad en busca de apoyo y ayuda. Ayudas que con la pandemia se han incrementado en materia de alimentación y alquiler. «La pandemia ha puesto de manifiesto una realidad cambiante y nos ha asomado a un universo completamente diferente en el que cualquier persona puede en cualquier momento tener una situación de vulnerabilidad», ha reconocido.

La pobreza social, la pobreza del miedo, el miedo a la soledad, a la incertidumbre, al cambio y a la crisis derivada de la pandemia se han agravado en los últimos años. Por eso, Alejandro Acera quiere «arreglar el mundo, transformando y acompañando», ha asegurado el voluntario. Hace unos años que se encarga de prestar ayuda a los más desfavorecidos en el mundo rural. «Cuando a una persona le cambias la mirada, se lo cambias todo. Es muy importante querer al otro, además de acompañar. Que una persona te diga que sabe por qué se tiene que levantar cada mañana, que tiene un propósito, eso llena mucho», ha asegurado.

Estos testimonios de los voluntarios se unen a los que tendrán lugar este miércoles en el acto central de la campaña de Navidad en la que Cáritas ofrecerá una mesa de experiencias en la cual personas voluntarias y participantes de diferentes entidades sociales compartirán aquellos aprendizajes que han generado vínculos y comunidad en tiempos de pandemia. El acto se celebrará a las 19.00 horas en el Pignatelli.

Además para contribuir a esa creación de una sociedad más justa e igualitaria, Cáritas Zaragoza ha organizado una Feria de Consumo Responsable, donde se pueden adquirir productos de comercio justo, procedentes de proyectos apoyados por Cáritas. Tendrá lugar en la calle Santa Catalina 8, el jueves 16 diciembre de 17.30 a 20.30 horas, el viernes 17 y sábado 18 de diciembre de 10.30 a 13.30 y de 17.30 a 20.30 horas y domingo 19 diciembre de 10.30 a 13.30 horas.

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