De esos 22.400 beneficiarios, 8.854 son menores de edad y 13.546, adultos

Un total de 22.400 aragoneses son receptores del Ingreso Mínimo Vital, que ha sido aprobado este jueves definitivamente en el Congreso de los Diputados. Un trámite parlamentario en el que se han introducido importantes mejoras, como el complemento de ayuda a la infancia, que llegará a los beneficiarios de la prestación con menores a cargo, pero también a otras familias de rentas bajas, ya que se elevarán los umbrales de renta garantizada y patrimonio establecidos para cada tipología de hogar.

De esos 22.400 beneficiarios, 8.854 son menores de edad y 13.546, adultos. Además, 18.079 se encuentran en la provincia de Zaragoza, 2.387 en Huesca y 1.934 en Teruel. Hasta ahora, el Instituto Nacional de la Seguridad Social ha recibido más de 1,5 millones de solicitudes, de las que casi 1,4 millones son solicitudes válidas. En total, se han aprobado 362.000 prestaciones, con 824.000 beneficiarios. La prestación ha tenido un gran impacto en la reducción de la pobreza infantil, ya que casi el 40% de los beneficiarios son menores.

Con las mejoras añadidas, el complemento por la infancia será de 100 euros por hogar al mes en el caso de niños de cero a tres años; de 70 euros al mes por cada niño entre tres y seis años y de 50 euros al mes por cada menor de entre seis y 18 años y lo recibirán los hogares que cumplan dos requisitos: aquellos que no superen el 300% de la renta garantizada del IMV para su tipo de hogar y que no superen el 150% del umbral de patrimonio correspondiente a su tipo de hogar. Es decir, lo cobrarán los actuales perceptores del IMV con menores a su cargo y otros hogares de rentas bajas, pero no en pobreza extrema.

Del mismo modo, se han introducido mejoras para ampliar la cobertura de colectivos especialmente vulnerables, como los jóvenes que han estado bajo la tutela de las entidades públicas. También se han igualado las condiciones de las familias monoparentales con cuatro o más hijos o menores a cargo; las personas con discapacidad (superior al 65%) recibirán un complemento del 22% para la unidad de convivencia y, finalmente, se ha exceptuado del cómputo de rentas las prestaciones que reciben las personas por dependencia y las prestaciones o subsidios por desempleo.

También se facilita el acceso a través de otras medidas, como la reducción del plazo de antigüedad de la unidad de convivencia de doce a seis meses para acceder a la prestación. En el caso de los titulares menores de 30 años, se ha rebajado de tres a dos años el requisito de acreditación de vida independiente para solicitar la prestación.

Entre las mejoras, se ha convertido en permanente la posibilidad de solicitar la prestación con los ingresos del año en curso y se han elevado los umbrales de renta y patrimonio para estos casos, con el fin de que el IMV sea más sensible a las situaciones de pobreza sobrevenida.

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