Los maños han dejado escapar muchos puntos como locales. Foto: Real Zaragoza

LaLiga Smartbank ha alcanzado el ecuador de su existencia. Llega por tanto el momento de elaborar un balance de peso del Real Zaragoza tras 21 jornadas disputadas, en las que el conjunto dirigido por Juan Ignacio Martínez se ha enfrentado a un carrusel de emociones, a una montaña rusa con “loopings”. Y también a una caída final que le hace aterrizar en una situación intermedia en la tabla, equidistante prácticamente entre los playoffs de ascenso y la zona roja de la tabla clasificatoria.

Los maños son decimocuartos con 26 puntos, cifra que extrapolada a un hipotético final de temporada le apartaría de la pelea por la gloria, pero le resultaría suficiente para, al menos, atar su presencia en la próxima edición de la categoría de plata del fútbol español. Apuntaron por momentos a instalarse en la pomada, y es cuestión de una victoria o una derrota el poder abrazarse al optimismo o al vaso medio vacío, pero dos derrotas consecutivas ante Almería y Tenerife han frenado la sonrisa zaragocista.

Eso sí, tiempo sobra para revertir la situación. Por ejemplo, para incrementar su fortaleza en La Romareda, principal vía de agua del cuadro blanquillo. Los de JIM sólo han logrado vencer a Sporting y Eibar, con actuaciones solventes dicho sea de paso, pero Cartagena, Leganés y Tenerife se han llevado el botín completo de orillas del Ebro. El resto, seis empates, la mayoría de ellos en la histórica racha de nueve igualadas consecutivas que han marcado, a la postre, la situación zaragocista a la llegada del mercado de invierno.

La irregularidad manifestada en condición de local contrasta con la solvencia ofrecida cuando el Real Zaragoza se sube al autobús y emprende un viaje. De ser el sexto peor conjunto en casa a ser el sexto mejor fuera. De hecho, Alcorcón, Burgos y Las Palmas han sido víctimas del colmillo blanquiazul y sólo Valladolid y Almería han sido capaces de derrotarles. Entre una y otra, cuatro meses, en otro de los datos a destacar de la primera vuelta. Por supuesto, otros cinco empates para convertir a los maños en el equipo con más tablas firmadas, once, junto a Oviedo, Lugo y Fuenlabrada.

Escasez goleadora

En este viaje al centro de la competición, otra curiosidad. O más bien reflejo de muchas cosas. El Real Zaragoza es el segundo equipo cuyos partidos han ofrecido menos goles al espectador, 38, sólo superado en este registro por el Fuenlabrada. En la parte positiva, los aragoneses han mostrado, habitualmente, una contundencia defensiva basada especialmente en la dupla formada por Jair y Francés. Tanto es así que, durante gran parte de la primera vuelta, han estado situados entre los menos goleados de la categoría.

Francés y Giménez, entre los más destacados. Foto: Real Zaragoza

Eso sí, la alegría no acompaña en la faceta ofensiva. Unas veces por ineficacia ante la puerta y otras por espesura para llegar al área, pero el Real Zaragoza sólo ha permitido a sus aficionados gritar 17 goles en 21 jornadas. Fuenlabrada, Real Sociedad B y Alcorcón han visto menos puerta y los tres están en zona de descenso.

En este apartado destacan dos nombres propios: Valentín Vada y Álvaro Giménez, con cuatro dianas cada uno, atesoran prácticamente el 50% de los tantos anotados. Borja, Narváez y Nano Mesa bajan un peldaño con dos goles, mientras que los otros tres se los reparten entre Íñigo Eguaras, Alejandro Francés y Sergio Bermejo.

Será sin duda, esta, una de las facetas en la que los de JIM deberán hacer más hincapié. Sobre todo, si no quieren navegar de aquí al final en las aguas de la tranquilidad: las que te dan saberte superior a los que reman y reman para no morir en la orilla, pero también la que evita volcar cuando las aguas rápidas exigen maniobras precisas para estar entre los mejores de la categoría.