La exposición podrá verse hasta el 3 de abril

Goya recorrió Italia entre la primavera de 1769 y mediados de 1771 quizás buscando una mirada diferente que plasmar en su obra artística. Durante ese recorrido anotaba en el «Cuaderno italiano» esas ciudades que visitaba, aquellos personajes ilustres con los que se encontraba e incluso los medios de transporte de los que se valía. Goya hizo el «Grand tour», empleado por primera vez por Richard Lassels en 1670, para designar el viaje formativo y cultural que hicieron diferentes personas de clase social de diversa índole y que tenía su meta en Roma. Ahora, ese viaje hace parada en el Museo de Zaragoza con la exposición «Goya. Viajero y artista del Grand Tour» que se podrá ver desde este viernes y hasta el 3 de abril.

Esta exposición, cuya comisaria es la historiadora del arte Raquel Gallego, pretende proporcionar una visión amplia y concreta de la estancia de Goya en Italia entre 1769 y 1771 y evocar esta experiencia en la obra del artista una vez de vuelta a España. La muestra permite determinar la identidad de los personajes anotados por Goya en el Cuaderno Italiano, muchos de los cuales eran prácticamente desconocidos. También se recrean las vicisitudes que rodearon el viaje a Italia desde la perspectiva metodológica de la Historia Postal, y se proponen relaciones, hasta el momento no contempladas, entre Goya y algunos artistas de muy diferente procedencia, buena parte de ellos asentados en Roma.

Así, la exposición está integrada por tres ámbitos. El primero de ellos analiza el viaje de Goya a Italia con imágenes de algunas de las ciudades más importantes de sus recorridos, la documentación que podría haber requerido para moverse, así como de las guías de la época, necesarias en los desplazamientos.

En la segunda parte, la protagonista es Roma, a la que Goya se sintió profundamente ligado hasta el punto de denominarse “Francesco Goja, romano”. En este espacio se condensa toda la complejidad de la ciudad desde la perspectiva de la estancia del aragonés en ella.

Por último, se reflexiona sobre la transcendencia del viaje y la permanencia de Goya en Italia a lo largo de diversos momentos de la carrera de Goya.

En la exposición están presentes obras de Salvator Rosa, Anton von Maron, Corrado Giaquinto, Francesco Guardi, Julien de Parme, James Barry, Giambattista Piranesi, Giuseppe Vasi, Paolo Anesi, Pompeo Batoni, Hubert Robert, Marco Benefial, Mariano Salvador Maella, piezas clásicas, documentos, guías y libros y obras extraordinarias de Goya como El prendimiento de Cristo, La alegoría de la villa de Madrid, El retrato de Bayeu, el boceto para una parte de la cúpula Regina Martyrum, etc. Además, existen piezas de artistas menos conocidos para la historiografía que contribuyen a interpretar algunas obras claves de Goya, especialmente de los años pasados en Italia.

Por lo que respecta a los motivos que llevaron a Goya a realizar el viaje a Italia, la comisaria de la exposición, Raquel Gallego, ha explicado que el Grand Tour «fue una experiencia en la que se vieron inmersos personajes de las más diversas procedencias sociales y económicas y de diferentes nacionalidades, desde herederos de ricas familias, a artistas en periodo de formación pasando por quienes deseaban labrarse un futuro mejor».

Una vez allí, Goya encontró, especialmente en Roma, una gran complejidad en la que coexistían aspectos contradictorios. En ella se dio cita el mundo académico con un significativo conjunto de artistas heterodoxos que se rebelaron contra este, la religión católica imperante con quienes pertenecían al protestantismo, las confrontaciones entre diversas naciones que consideraban la capital pontificia un escenario perfecto en el que ostentar su poder, etc. Esta complejidad y estas tensiones debieron, no solo impactar a Goya, sino también conformaron su forma de pensar y de crear, su visión compleja y llena de contradicciones de la realidad. Además, debieron ser un fuerte contraste con su Zaragoza natal y con Madrid, ciudades en las que existía un clima cultural e intelectual notablemente más plano.

Un completo catálogo

Con motivo de la inauguración de la muestra, se ha editado además un libro-catálogo en gran formato, en cuyas páginas se recogen, profundamente explicados por diversos especialistas, sus contenidos. De este modo, el volumen cuenta con cuatro estudios iniciales para entender el viaje y a los viajeros del Grand Tour, así como su formación académica: «Goya, viajero y artista del Grand Tour», por la comisaria de la exposición Raquel Gallegos García; «Hábitos, costumbres y prácticas de los viajeros durante el Grand Tour», por Valeria Rotili; «La formación artística en la Roma del siglo XVIII: academias públicas, privadas y disidencia», por Matteo Borchia; y «Presencia francesa y amistad española durante la estancia del joven Goya en Roma», por Gilles Montègre.

A lo anterior le siguen las fichas catalográficas de las piezas que conforman la muestra, ampliamente explicadas por la comisaria, y divididas en las tres partes en las que se compone la exhibición: «El viaje», «Roma: academia y heterodoxia» y «El recuerdo».

El volumen, que consta de más 300 páginas, se cierra con el capítulo dedicado a fuentes, bibliografía y exposiciones relacionadas con el Grand Tour y con Goya. El precio de venta al público del libro es de 35 euros, y se puede adquirir tanto en el Museo de Zaragoza, lugar de celebración de esta exposición, como en las librerías.

Aragón en el 275 aniversario de Goya

La muestra cierra los actos conmemorativos del 275 aniversario del nacimiento de Goya. La exposición ha sido organizada por el Gobierno de Aragón y se enmarca en el acuerdo de colaboración con la Diputación Provincial de Zaragoza con motivo del centenario que, según el presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, «no termina aquí pero que en este año 2021 ha ofrecido un balance altamente positivo desde que arrancara en Fuendetodos el pasado 30 de marzo, donde se han desarrollado casi todas las acciones planteadas, a nivel escénico, académico, expositivo, audiovisual y artístico».

El 275 aniversario se concibió con el propósito de reactivar el interés por el genio de Fuendetodos y generar inercias que se mantengan en el tiempo, buscando dos objetivos: reivindicar su legado en todos los espacios donde se conserva su obra o su memoria (La Cartuja, Fuendetodos, Museo de Zaragoza, Museo Pablo Serrano, Palacio de Sástago, …) y reivindicar su talento y la vocación de universalidad del pintor. La acción conjunta del Gobierno de Aragón y la Diputación de Zaragoza con motivo del año Goya continúa y permite tener en estos días dos exposiciones paralelas en la ciudad de Zaragoza. Además de la experiencia sensorial con las pinturas negras en el Museo Pablo Serrano, el Palacio de Sástago también acoge otra muestra sobre la primera reconstrucción de las pinturas perdidas de Goya en Fuendetodos.

Lambán ha avanzado que está previsto desarrollar otro tipo de actividades en torno a Goya en 2022, como el proyecto de investigación artística sobre los espacios de Goya, Fuendetodos-Burdeos, una actuación artística desarrollada en la casa natal de Goya y después en Burdeos. Además, se contempla el proyecto de animación audiovisual sobre Goya, así como otros de carácter escénico-musical. También a medio plazo se trabajará en la adecuación de las salas de Goya.

En cuanto al Museo, Lambán ha avanzado que tras Goya llegará otro proyecto de carácter dedicado a la figura de Azaña y se trabajará en retomar el proyecto de ampliación del Museo.

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