Momento en que Vada se marcha expulsado por agredir al jugador del Mirandés

Corría el minuto 37 de juego del Mirandés – Real Zaragoza cuando tuvo lugar la acción que marcó el partido. El zaragocista Valentín Vada, en un lance de juego, lanzó una patada sin ton ni son a la rodilla de Ricardo Capellini y el árbitro le enseñó la tarjeta roja. No dejó cojo a su rival, pero sí a un equipo maño que perdió desde ese momento el rumbo del partido. Por ello, el centrocampista pide perdón y asegura sentirse “un traidor”.

El argentino utilizó sus redes sociales para mostrar su arrepentimiento. “Quiero pedir disculpas públicamente a mis compañeros, al cuerpo técnico y al jugador del Mirandés por la reacción que tuve hoy en el partido. Me siento un traidor por haber dejado a mis compañeros con uno menos y haber perjudicado el partido”, escribía en Twitter.

Vada afirma que fue “inconscientemente”, por lo que se muestra “muy arrepentido” al no ser “una persona así”. Espera, además, como todo el zaragocismo, “que no vuelva a pasar”. “Lamentablemente no están siendo los mejores días”, señalaba también el futbolista a través de la red social.

Por último, también tuvo una mención especial para todos los que viajaron a Miranda de Ebro para presenciar y alentar al conjunto zaragocista. “A los aficionados presentes que hicieron el desplazamiento también pedirles perdón. Espero poder aprender y salir adelante”, sentenciaba el centrocampista.

Errores que no se pueden permitir

A pesar de que Vada cometió un error mayúsculo, no fue el único que patinó gravemente. De hecho, los dos goles del Mirandés vinieron por graves fallos en defensa. Por ello, el míster, Juan Ignacio Martínez, hizo unas declaraciones que bien podrían resumir el duelo entero. “No podemos encajar gol de la manera que encajamos. Esta expulsión no se puede permitir en fútbol profesional. Hay que tener la suficiente capacidad para no cometer esos errores”, aseguró al finalizar el duelo.

Sin embargo, no fue la única vez que realizó esa valoración. “En fútbol profesional no puedes cometer los errores que hemos cometido, porque nos penaliza mucho. Ganar con 11 es muy difícil, y con 10 casi imposible. Ese comportamiento no ha sido de un jugador profesional”, insistió en su valoración.

Ahora, el Real Zaragoza se prepara para su próximo encuentro, en Copa ante el Sevilla. La ilusión es máxima en el conjunto maño, pero saben que lo importante se juega cada fin de semana. Por tanto, la vista está puesta en la vuelta a el Toralín, donde los maños se medirán el domingo que viene a la Ponferradina.

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