Los obispos de las seis diócesis aragonesas crearon en marzo de 2020 una oficina para la recepción de informes y denuncias de abusos sexuales

Las Diócesis de Aragón se encuentran investigando cuatro casos de abusos sexuales en el seno de la Iglesia entre los años 1950 y 1980. Así lo han confirmado a través de un comunicado, en el que informan que tres de estas denuncias se han recibido en la Archidiócesis de Zaragoza, mientras que la otra habría tenido lugar en la de Teruel y Albarracín. Las Diócesis de Huesca, Barbastro-Monzón, Tarazona y Jaca no han recibido ninguna denuncia referida a sacerdotes dependientes de ellas y, por tanto, no tienen procedimientos canónicos en curso.

Los obispos de las seis diócesis aragonesas crearon en marzo de 2020 una oficina para la recepción de informes y denuncias de abusos sexuales, “conscientes del gravísimo daño que producen los abusos sexuales en las víctimas”, y con el objetivo de “facilitar y asegurar que las denuncias sobre posibles abusos sexuales sean tratadas en tiempo y forma”.

Dicha Oficina, que presta atención permanente, no ha recibido denuncia alguna desde su creación, según informan las Diócesis, asegurando que continuarán “vigilantes y atentas”, con un criterio de “tolerancia cero” ante cualquier abuso “sea pasado, presente o futuro”. “Si se tiene alguna noticia a este respecto, las Diócesis abordarán cada caso siguiendo los estrictos protocolos que la Iglesia ha adoptado, y que incluyen la atención personalizada a las víctimas, estudiando cada caso particular”, han expuesto.

Asimismo, las Diócesis defienden que han actuado “siguiendo las disposiciones del Papa Francisco”, quien “dispuso que se establezcan procedimientos dirigidos a prevenir y combatir los delitos de abuso sexual”. “Ante esta dolorosa y preocupante situación, las Diócesis de Aragón están organizando un servicio de apoyo psicológico, jurídico y espiritual, abierto a cualquier víctima de abuso, sea cual sea el ámbito en el que fuera cometido”, han añadido en el comunicado.