La exposición de Eva Armisén podrá verse hasta el 24 de abril

Miles de colores, flores y rostros dulces y aniñados llenan La Lonja de «Alegría»

Un hilo rojo, como el corazón, como el amor, da la bienvenida al visitante a un lugar mágico, un espacio en el que conviven cientos de colores, flores y rostros aniñados y dulces. Lo cotidiano se transforma en belleza en «Alegría», la nueva exposición de Eva Armisén que llega desde este jueves y hasta el 24 de abril a La Lonja. Una muestra de más de 200 obras que lleva al visitante al mundo de la artista. Un mundo que no se concibe sin la pintura, pues es la que la hace volar. En su muestra más personal, la artista zaragozana ha hecho un recorrido por la vida, el amor, por aquellos rostros que la acompañaron durante el confinamiento y también por las «mujeres del mar», aquellas mayores de 80 años que en la isla surcoreana de Jeju bucean en apnea creando una auténtica tradición.

A pesar de haber expuesto en los lugares más asombrosos del mundo, desde China a Corea pasando por Las Vegas o Nueva York, donde sus ilustraciones decoraban los autobuses, Armisen reconocía este jueves no creerse estar exponiendo su obra más personal en un lugar como La Lonja. «Cuando me llamaron primero pasé por un momento de incredulidad y luego también de presión por no saber cómo organizar la exposición, por hacerlo con unas 200 piezas, por enseñar diferentes estilos, no solo pintura, sino también escultura, barro…», ha reconocido la artista.

«Alegría» es el resultado de ese «espacio libre y abierto que nadie nos puede quitar que es el arte» y, precisamente el nombre de la exposición está cargado de recuerdos y un viaje a la niñez de la artista. «En todos mis procesos artísticos suelo pensar primero el nombre porque me ayuda mucho. Cuando pensé en La Lonja recordé cuando mi hermana y yo éramos pequeñas y bajábamos al Pilar con nuestros padres. Para nosotros era un momento de felicidad, sabíamos que ir allí significaba que era un momento en el que pasaban cosas buenas. Nos arreglábamos y nos poníamos guapas emocionadas y entonces pensé que «Alegría» era un buen título porque la pintura también me da esa sensación de bienestar», ha reconocido Armisén.

La exposición está dividida en ocho espacios en los que se viaja por aquello que hace latir el corazón de la artista. Además de pinturas, lienzos y dibujos, también hay cerámica. La artista la utiliza para hacer una metáfora de lo que somos y que quedó más patente en el confinamiento: nuestra fragilidad. «He querido utilizar el barro y la cerámica para demostrar que por muchas certezas y fortaleza que tengamos siempre puede haber algo que nos desmorone en un segundo y allí estará nuestra actitud de continuar, de no debilitarnos», ha reconocido la artista.

A través de ese hilo que recorre la exposición, Armisén quiere explicar «esa pulsión que siento cuando pinto, cuando tejo, cuando escribo, ese latir del corazón que es una pulsión y que quiero que los visitantes sientan cuando se adentren en cada una de las obras y se dejen llevar por todo aquello que cuento», ha asegurado. La exposición concluye con la sección titulada Celebración, ya que la vida también es una fiesta, o tiene días y ratos alegres, de vivos colores, de fuegos artificiales, verbenas, ocios compartidos, de gratas tradiciones y anhelados encuentros.

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