Uno de los retos que hay que afrontar, ha hecho hincapié Díaz, es la correcta financiación de las universidades públicas

Lograr mayor financiación para la educación superior, combatir la precariedad en las universidades y reforzar la calidad de la docencia e investigación. Son algunos de los temas que se han tratado en el primer encuentro entre el ministro de Universidades, Joan Subirats, y la consejera del ramo en Aragón, Maru Díaz. La reunión ha girado en torno a los retos del sistema universitario y su futura regulación.

“Modificar la lógica de descenso de la financiación en las universidades” es uno de los objetivos que se han propuesto en el encuentro entre el ministro y la consejera. Ambos “en sintonía”, según han informado, están de acuerdo en “mejorar la inversión” para la educación superior. El Gobierno aragonés ya sigue ese camino y así lo ha recordado Maru Díaz: “hemos hecho un esfuerzo de un 30% más en el nuevo modelo global de financiación para aumentar la inversión”. Así lo ha podido conocer esta mañana el ministro Joan Subirats, quien ha afirmado que “nosotros compartimos su preocupación y es nuestro compromiso con el Gobierno de España el que podamos mejorar el proceso de financiación del sistema universitario”.

Uno de los retos que hay que afrontar, ha hecho hincapié Díaz, es la correcta financiación de las universidades públicas. En este punto, la consejera ha puesto en conocimiento del ministro el acuerdo de financiación alcanzado con la Universidad de Zaragoza –que costeará el 100% de los gastos ordinarios del campus e inyectará 1.082 millones al campus en cinco años- y las peculiaridades del sistema aragonés, con campus públicos que vertebran el territorio y la problemática de titulaciones duplicadas por la oferta privada.

La reunión entre el ministro y la consejera se enmarca en una ruta por numerosas universidades del país para recoger propuestas que refuercen la Ley Órganica del Sistema Universitario (LOSU), aún en proceso de elaboración, pero que pretenden presentar ante el Congreso. Por ello, Maru Díaz ha solicitado que la futura LOSU venga acompañada de una memoria económica rigurosa que garantice su implementación, y ha vuelto a reclamar “un mayor compromiso económico del Estado” con la enseñanza superior, ya que actualmente el 88% de la inversión pública en la Universidad la sustentan las Comunidades Autónomas.

Por su parte, el ministro ha lamentado que en los diez últimos años el presupuesto destinado a Universidades se haya reducido un 20% y ha ratificado su compromiso en lograr que se pueda llegar al menos a alcanzar el 1% del PIB para la educación superior. También ha agradecido el “gran esfuerzo inversor” hecho desde Aragón para con el campus público.

Vertebración e investigación

No solo mejorar la inversión, sino también centrarse en otros retos que plantea el sistema universitario como reforzar la calidad de las contrataciones, la presencia de estudiantes, la docencia o la investigación. A esto se le suma en Aragón que la universidad “es una herramienta para luchar contra la despoblación”, tal y como ha explicado Maru Díaz. “Tiene como tarea fundamental vertebrar el territorio en este auge de la despoblación”, ha remarcado la consejera.

En cuanto a investigación, Díaz ha abordado con Subirats cómo mejorar la estabilidad de las personas que trabajan en el sistema científico, ligado en gran parte a la universidad, y disminuir la precariedad. En concreto, ha urgido una solución para la convocatoria de las ayudas Margarita Salas, que ha suscitado quejas en varias Comunidades, entre ellas Aragón, al verse disminuidos los salarios de los investigadores porque los campus han detraído el coste patronal de la seguridad social.

“Nos comprometimos a mediar una solución entre Universidad y Ministerio –ha recordado- y hemos solicitado al ministro que cuide y mejore las condiciones de vida de estos investigadores”. Además, le ha comunicado que desde el Departamento se está trabajando junto al campus en una vía que premie económicamente el retorno de estos investigadores a la Comunidad Autónoma.