Emoción y reconocimiento a aragoneses ilustres en un día reivindicativo que proclama la igualdad entre hombres y mujeres

Emoción y reconocimiento a aragoneses ilustres en un día reivindicativo que proclama la igualdad entre hombres y mujeres. Así se ha vivido este 8M en el colegio Gascón y Marín de Zaragoza, que ha homenajeado a personalidades relevantes de Aragón dando sus nombres a los diferentes espacios del centro educativo.

«La igualdad es cosa de todos: que las niñas puedan ser futbolistas y los niños enfermeros». Así ha comenzado su discurso la directora general de Planificación y Equidad del Gobierno de Aragón, Ana Montagud, quien les ha recordado a los más pequeños que pueden ser lo que ellos quieran ser. «Si lo aprendemos desde pequeños, es difícil que lo olvidemos», ha puntualizado.

En este sentido, la directora del colegio, Dora Blasco, ha reconocido que sus alumnos no han perdido la vista, en este día tan especial, «de los niños y niñas que viven en escenarios complicados y no pueden ir al cole». En apoyo a todos ellos, la joven Ana ha interpretado una pieza de Chopin, mientras que su compañera ha leído un poema de una escritora afgana, que ha concluido con un firme «soy y resisto».

Homenajear a ilustres aragoneses y aragonesas, así reivindica la igualdad el centro 

La directora ha explicado que la iniciativa de este 8M, por la que reivindican la igualdad homenajeando a ilustres aragoneses y aragonesas, ha integrado a toda la comunidad educativa del colegio. Blasco ha aclarado que fueron las propias familias las que votaron los nombres elegidos para las diferentes salas.De esta manera, el pasillo de Infantil ha recibido el nombre de los titiriteros de Binéfar. Sus fundadores, Paco Paricio y Pilar Amorós, han aprovechado la ocasión para jugar con los más pequeños aclamando un «arcoíris de igualdad». La segunda protagonista llegaba desde Teruel: la chef María José Meda, ganadora de una estrella Michelin, ha obtenido la placa del comedor. «Agradecer que, en este día, se luche también por la igualdad en la cocina: que las mujeres estemos representadas en una profesión desarrollada por hombres», ha destacado.

Los dos pasillos de Primaria han adoptado la reputación de dos aragoneses que establecieron un cambio de paradigma en sus estudios: el médico Santiago Ramón y Cajal y el cineasta Luis Buñuel. Mientras que el despacho del centro, por el que han pasado «varios directores desde hace 102 años» -como ha expresado Blasco- ha reconocido el trabajo de los dos primeros: Guillermo Fatás y Eulogia Lafuente. Los nietos de Fatás, visiblemente emocionados, han agradecido el homenaje. «Mi abuela me enseñó a escribir cuando tenía tres años», ha señalado uno de ellos.

La biblioteca tendrá el nombre de la escritora Magdalena Lasala. «Estoy emocionada y feliz; es uno de los días más bonitos de mi vida» ha revelado, incidiendo en que los más pequeños «son el futuro y la esperanza». El huerto, «uno de los sitios más especiales», se lo han querido dedicar a Félix García Domínguez, antiguo profesor del centro que falleció recientemente.

Por su parte, Amaral ha puesto nombre a la de Música y María Moliner, la sala de Idiomas. Los escolares jugarán en el patio Yaiza Martín Abelló, la exalumna del centro que triunfa en el mundo del kárate a nivel internacional. «Me hace mucha ilusión que el rincón más importante del colegio tenga mi nombre», ha subrayado, tras recordarles a las chicas que «nada es imposible». «Donde no os sintáis diferentes, siempre va a haber igualdad», ha aseverado.

Los homenajes más esperados se conocían al final con el nombre del salón de actos. El de «una persona muy importante en Aragón a la que no la han tratado bien algunos dirigentes», ha sostenido la directora, tras aclarar que se estaba hablando de José Antonio Labordeta. Su viuda, Juana de Grandes, ha pronunciado uno de los discursos más reivindicativos. «Respetaros los unos a los otros, quereros, veros como semejantes y trataros como trataríais a vuestros ser más querido», ha expuesto, tras aclamar un «alejaros de la violencia, verbal o física, huid de ella».

Por último, el hall ha recibido el nombre de los principales protagonistas: sus estudiantes, quienes han finalizado el acto apoyando al pueblo de Ucrania al ritmo del Himno a la libertad. Sin olvidar la reivindicación principal de que «los chicos y chicas podemos ser lo que queramos», la directora no se ha olvidado de la situación que sufre el país vecino. “Es un día especial por la situación que vivimos a nivel social y, por eso, vamos a acabar el acto con el himno a la libertad”, ha zanjado.