Moliner y Soro, durante la reunión de la semana pasada

El conflicto entre Rusia y Ucrania está provocando una escalada de precios histórica en el combustible y la energía. La economía aragonesa no atraviesa su mejor momento, y muchos sectores, principalmente el industrial, ya sufren los efectos de la inflación del coste energético. En este sentido, los precios desorbitados del diésel y la gasolina han obligado a la Asociación Empresarial de Transportes Discrecionales de Mercancías de Aragón (Tradime) a realizar un paro indefinido que ha arrancado este lunes.

Así lo aprobó por mayoría la Asamblea General de la asociación reunida este pasado sábado. “Se define única y exclusivamente por el precio del combustible. No podemos seguir trabajando con estos precios sin poder trasladarlo a nuestras facturaciones”, indica el presidente de Tradime Aragón, José Antonio Moliner.

Moliner asegura que la situación del sector transportista “es muy grave” en estos momentos, y avanza que no podrán “seguir con los precios del combustible actuales”. Por ello, desde Tradime Aragón explican que el paro continuará vigente hasta que el Gobierno central -tal y como trasladaron al Ejecutivo aragonés la semana pasada-, apruebe un plan de actuación que haga frente al impacto económico que está suponiendo la deriva de los combustibles. “Pedimos que el Gobierno rebaje los impuestos de hidrocarburos porque con la rebaja del IVA no haríamos nada”, lamenta Moliner.