El Festival de Teatro y Ciencia llega del 24 al 27 de marzo al Centro Cívico Estación del Norte. Foto: PAI

A priori unir ciencia y teatro puede antojarse complicado, pero ya se sabe que el arte es capaz de transmitir las cosas más inimaginables y de convertir en sencillo aquello que, quizás, parece incomprensible. Con ese objetivo, el de demostrar que la ciencia es arte, llega a Zaragoza D’Ensayo, un festival pionero con cuatro obras nominadas que se representarán del 24 al 27 de marzo sobre las tablas del Centro Cívico Estación del Norte. «Enterrando a Dodot», «Terapia», «Yo quiero ser científica» y «Redoxidables» son las cuatro propuestas que podrían ganar esta primera edición e irse de gira por España. Será el domingo 27 de marzo cuando se conocerá el veredicto, gracias a los votos del público y de un jurado profesional, que dotará a la obra ganadora de mil euros. Pero, hasta ese momento, el arte y la ciencia todavía tienen mucho que demostrar sobre las tablas.

Tres mujeres se enfrentan al colapso ecológico del planeta en un refugio en el que prima el autoabastecimiento. «Enterrando a Dodot» es una obra en la que las mujeres y la ecología se convierten en protagonistas y que, aunque alejada de ese Godot de Beckett, tiene ciertas influencias de esta obra de la literatura universal en lo absurdo de algunos diálogos que se entremezclan con tintes trágicos. El «Enterrando a Dodot» de la compañía La Bella Otero es una apuesta firme sobre la distopía del mundo adulto que abrirá el festival este jueves a las 19.30 horas.

Una «Terapia» muy particular es la que acercará el grupo Fénix Teatro hasta el Centro Cívico Estación del Norte. Y es que en ella no se sabrá quien es el paciente y quien el terapeuta, pues los límites serán tan difusos que el propio espectador no sabrá a quien atender. La importancia de la salud mental vista con un punto dramático llegará el viernes a las 20.00 horas.

Esas mujeres valientes que decidieron en su día apostar por la ciencia aunque viviesen en una realidad social que les dijo que era difícil e incluso masculina protagonizan la obra «Yo quiero ser científica». Una representación teatral familiar que hace un recorrido por la historia y por todas aquellas pioneras que llegarán el sábado a las 12.30 horas de la mano de la Cátedra de Mujer, Ciencia y Tecnología de la Universidad Pública de Navarra.

Y con número circenses, que bien podrían explicarse a través de ecuaciones matemáticas y algo de física, culminará el Festival de Teatro y Ciencia D’Ensayo. Será el domingo a las 12.30 horas con «Redoxidables» un proyecto de Circociencia para todos los públicos. Con esta obra se cierran las cuatro nominadas, pero este festival todavía tiene muchas más sorpresas.

Con «Un salto de gigante», Oswaldo Felipe y la PAI llegarán hasta las estrellas y el firmamento para contar a un público familiar la historia de la astronomía desde un punto de vista muy emocional. «Llevamos diez años mezclando teatro y ciencia y lo que queremos conseguir es transmitirla de una manera muy emocional. Es esa emoción la que nos lleva al movimiento y por eso hemos querido reducir la experiencia científica en escena y aumentar los sentimientos para explicarle a los pequeños y a los mayores la historia y los secretos de la astronomía», ha asegurado Oswaldo Felipe, uno de los impulsores de la obra invitada de esta primera edición del festival.

Y con el objetivo de que los ciudadanos se adentren en este mundo de ciencia y teatro, la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Zaragoza saldrá a la calle este próximo miércoles a las 18.00 horas de la mano de unos monologuistas muy divertidos que llenarán la plaza España de distendidas conversaciones y ocurrentes trucos llenos de humor.

NOTICIAS DESTACADAS