El Teatro Principal ha acogido la tradicional gala que organiza el Ayuntamiento. Foto: Laura Trives

50 años desde el "sí quiero" que cambió sus vidas: 149 parejas celebran un amor de medio siglo

Pedro dice que lo que más le enamoró de su mujer fueron sus ojos verdes, que era más alta que sus amigas y también que era elegante. A decir verdad, le gustó «todo» de ella y es que sintió uno de esos flechazos de los que tanto se habla en las películas. No pudo evitarlo y en mitad del guateque la sacó a bailar, porque él siempre ha sido muy «bailongo», y del baile al amor verdadero ya solo hubo un paso. Y qué amor porque ya hace 50 años desde que la pareja se dio el «sí quiero» cuando apenas habían cumplido los 22. Ahora superando ya la setentena y ataviados con unas galas que nada tienen que envidiar a las que llevaban entonces, han acudido al Teatro Principal con 148 parejas más para celebrar 50 años de amor, comprensión y respeto que se han pasado en un suspiro.

Una visita a casa de unos familiares que acabó en enamoramiento, un encuentro fortuito a través de unos celestinos especiales o incluso un viaje en tranvía. Y es que, ya lo dicen, el amor está en todas partes. Algún que otro apuesto galán iba a buscar a su enamorada a la escuela cuando todavía no superaban los quince y los más atrevidos se veían a escondidas en la plaza del pueblo ante unas vecinas que ya empezaban a cotillear. Las historias de las 149 parejas eran dignas de una película que ya sabemos como acabó: en boda. «Nos casamos con 22 años, si es que éramos unos críos, ahora eso ya no se lleva pero claro ya nos habíamos juntado y pues fue una boda muy bonita y hasta el día de hoy. Somos muy felices y hemos tenido una vida plena porque nos queremos mucho», decía Bondad junto a su marido Salvador.

«¡Pero qué jovencicos éramos! Si no parecemos ni nosotros, chico». La emoción ha llenado el Teatro Principal cuando las parejas se han visto reflejadas en unas fotografías en blanco y negro al ritmo del «Te quiero, te quiero» de Nino Bravo. Y es que a pesar de que el tiempo no ha pasado nada mal para ellos, ya ha llovido desde esas nupcias celebradas en el Pilar, en Santa Engracia o en las iglesias de esos pueblos que vieron crecer y enamorarse a las parejas. Algunos reconocían no saber en qué momento habían pasado tantos años y otros decían que a pesar de haber vivido «algunas penurias» su historia había sido muy feliz. Y para felicidad la que se veía en sus rostros cuando Corita Viamonte se ha lanzado con una zarzuela para amenizar este día lleno de amor y respeto que culminará con un ágape de lo más apetitoso y unos buenos bailes en el Centro de Convivencia de Personas Mayores Laín Entralgo que componen la programación para celebrar el amor por todo lo alto.

Una zarzuela, bailes y un ágape han acompañado a los mayores en este día: Foto: Laura Trives

Algunos reconocían no saber cuál era el secreto para medio siglo de amor, pero la mayoría tenía uno muy buen guardado: la paciencia. «Hombre en 50 años fíjate tú si hemos tenido que aguantar cosas el uno del otro, pero hay que ser paciente y tener respeto y así, viviendo y entendiéndose pues salen bien las cosas», decía Rosa. Un amor inmenso, fuerza de voluntad, comprensión, respeto y un sacramento religioso componían otras de las fórmulas para una relación tan firme y duradera. ¿Y qué ha sido lo mejor de esos 50 años de amor? Todos coincidían: la familia y los nietos. Y es que, «cuando una hace las cosas bien, con cariño y tiene una vida plena y feliz pues salen cosas buenas».

«Yo desde el primer momento que la vi, me gustó, la saque a bailar y desde entonces no he parado ya de hacer el tonto con ella, claro», decía Ramón sacándole los colores a su esposa Conchita, sobre todo cuando ha asegurado que le gusta ella «entera». Con unos buenos bailes celebraron ya hace algunos meses esos 50 años en un «resort de lujo» con toda la familia y es que sus hijos y nietos son el «mejor de los regalos».

Diferentes concejales del Ayuntamiento de Zaragoza han entregado un obsequio a estas parejas a modo de agradecimiento. «Es uno de los actos más emotivos y tiernos que hacemos desde el Ayuntamiento y queremos agradecer que lo compartan con nosotros y celebremos juntos 50 años de amor que serán muchos más con su alegría y respeto», ha asegurado la concejala de Mayores del Ayuntamiento de Zaragoza, Paloma Espinosa.

Así, con miradas, gestos y una conexión que, sin duda, era el fiel reflejo del amor, 149 mayores han demostrado que hay amores que sí que duran toda una vida y que ese «sí quiero» de hace medio siglo fue el viaje más apasionante de las suyas.