"Estamos hablando de optimizar recursos", ha querido dejar claro la consejera de Universidades, Maru Díaz

«En ningún momento se va a quitar el turno de tardes en la Universidad, nunca». Así de tajante y clara se ha mostrado este jueves la consejera de Universidades, Maru Díaz, en su comparecencia en las Cortes de Aragón. Aunque su intervención estaba centrada en el nuevo modelo de financiación para la universidad pública, los grupos parlamentarios le han exigido explicaciones sobre el polémico cierre de aulas en Unizar.

«Estamos hablando de optimizar recursos», ha querido dejar claro la consejera. «Si tenemos en un edificio entero encendida la calefacción hasta las 21.00 horas, y solo hay tres aulas que se están utilizando, usemos el mismo edificio para unificar esas aulas», ha apuntado. Por esta razón, Díaz ha avanzado que desde su Departamento les han solicitado a los responsables de cada facultad que hagan un estudio sobre el uso de las aulas para llevarlo a la mesa sindical. Después, deberán hablar con el Ejecutivo autonómico para así aprobar la medida en el Consejo de Gobierno. «Estamos en los preliminares absolutos de una propuesta», ha señalado.

«No se está hablando de cierres de laboratorios, de salas de estudio o de bibliotecas. Estamos hablando de optimizar los recursos de una universidad que consume mucho porque tiene edificios muy viejos», ha aclarado. Sin embargo, la máxima responsable de Universidades de la DGA ha reconocido que, al margen de la existencia de este problema de subida del precio de la luz, «esto es una cuestión de responsabilidad energética que tendrían que hacer todas las administraciones».

Por otra parte, Díaz ha sostenido que Unizar «no está ajena a lo que le está pasando al resto del país», en una referencia al aumento de precios de los productos y de la energía. «La DGA ha pagado fuera del modelo global de financiación anterior 30 millones de euros porque entendía que la universidad había asumido costes que no estaban contemplados y había que sufragarlos», ha aseverado, tras añadir que seguirán haciéndolo «en aumento de costes que tenga que hacer frente la universidad por situaciones sobrevenidas, como la de tener una guerra que está encareciendo los precios».

«Teníamos alumnos que perdían oportunidades por ir a septiembre» 

Frente a la polémica surgida por la eliminación de los septiembres en la Universidad de Zaragoza, la consejera ha tildado de «complejo» el debate y lo ha achacado a Europa. «Estamos en un modelo europeo y hemos perdido la batalla sobre si los exámenes son en julio o en septiembre. Todas las evaus han ido a julio y todas las universidades, menos tres, también”, ha explicado.

Esta situación ha provocado, según la consejera, que las becas del ministerio «vayan con cinco meses de adelanto» y que «pudiéramos tener el riesgo de que algunos alumnos no pudieran solicitar beca porque les falten asignaturas por aprobar». «O alumnos que no pudieran matricularse en los masters porque el periodo de matriculación se abriera en agosto y no hubieran acabado la carrera», ha puntualizado.

No obstante, la consejera ha expuesto que otra cuestión es si este cambio se ha hecho con consenso estudiantil. «Probablemente, se podría haber hecho con más consenso», ha afirmado. «Escuchando a más colectivos universitarios», ha matizado.

«El mundo va en una dirección y teníamos alumnos que perdían oportunidades en nuestra comunidad por ir a septiembre. Ojalá se hubiera hecho con más dialogo y existieran referéndums vinculantes en la universidad o tuvieran más peso en el Consejo de Gobierno, pero tendremos que ir a la Ley de gobernanzas para poder cambiar todo esto», ha zanjado Díaz.