Se han acometido reformas de iluminación y también estructurales

Fue un día de San Juan del año 1120. En ese momento, Alfonso I el Batallador había reconquistado la ilustre villa de Calatayud. Una villa heroica cuya mezquita fue convertida, según dice la tradición, en iglesia bajo la advocación de la Virgen María en su misterio de la Asunción. Muchos años después, la colegiata de Santa María la Mayor sigue siendo uno de los grandes tesoros de Calatayud. Un tesoro, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2001, que lleva demasiado tiempo en la oscuridad, concretamente doce años, y que este lunes ha vuelto a brillar con una reapertura al público muy esperada y emotiva.

El desprendimiento de una parte del arco toral que servía de embocadura a la capilla mayor en agosto de 2011 fue el desencadenante de un cierre que nadie esperaba que durase tanto y que se vio motivado por los desperfectos que se fueron vislumbrando cuando se acometieron las primeras reformas. Los más graves se encontraban en las columnas de la iglesia que al estar desviadas ponían en riesgo la estabilidad del templo.

Ahora, doce años después, la Colegiata ha devuelto la luz al municipio. Una luz que sale del propio templo y es que se han llevado a cabo acciones para recuperar la luminosidad. Se ha intervenido mediante un sistema de lucernarios y reflectores, que ha permitido que también haya luz en la cúpula. Para el pavimento, se han utilizado materiales que están dentro de la tradición local, como la piedra de La Puebla, de color rosado, y la de Calatorao, que es negra, mientras que el tono blanco se ha traído de las canteras de Macael, dado que en Aragón no hay este tipo de piedra blanca. Las entradas de las capillas mantienen sus tonos claros y uniformes que ayudan a potenciar la luz.

Además, también se ha actuado en la estructura del templo en sí con la consolidación de las bóvedas de ladrillo, el refuerzo de la cimentación del muro así como otros  trabajos de recuperación de los acabados de los paramentos interiores o de reparación de las cubiertas, así como la ejecución de nuevas instalaciones.

El acto de inauguración que se ha celebrado la mañana de este lunes ha contado con más de 200 invitados, entre los que se han encontrado autoridades y una representación de la sociedad civil bilbilitana. El alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda, ha dado la bienvenida a un «momento muy esperado para todos». Ha agradecido la colaboración institucional que ha hecho posible la rehabilitación de la colegiata. «Durante una década hemos llamado a las puertas de muchas instituciones y gracias al esfuerzo conjunto hemos logrado llevar a buen puerto esta rehabilitación que en sus inicios parecía imposible», ha recalcado Aranda.

El Gobierno de Aragón actuó de emergencia en 2011 en el arco toral, la cimentación de columnas y la consolidación de la cúpula, unas obras que evitaron el colapso del inmueble. Más adelante fue el Instituto de Patrimonio Cultural de España quien invirtió 350.000 euros para la restauración de la sacristía y el ábside.

Pero el impulso definitivo para Santa María llegó en 2016 con la firma de un protocolo general entre el Ministerio de Fomento, Ayuntamiento de Calatayud y Diócesis de Tarazona tras la visita de Mario Cortés, subsecretario de Estado de Fomento. En ese momento se planifica la rehabilitación integral para hacer posible la apertura de la iglesia.

En una primera fase se actuó en la cúpula (321.000 euros) y más adelante se invirtieron 2,3 millones de euros en «la parte más visible»: la restauración de las bóvedas interiores, la recuperación de cromatismos del siglo XVIII, la apertura de ventanas, el cosido de grietas, etc. Uno de los objetivos del arquitecto ha sido «recuperar el aspecto original de Santa María, que en su origen era un templo lleno de luz». Y ese es, sin duda, la impresión general que todos los asistentes a su reapertura han destacado.

El alcalde ha mostrado su «satisfacción porque los bilbilitanos y todos aquellos que nos visitan ya van a poder disfrutar de la joya de nuestro patrimonio monumental. La reapertura de Santa María va a ser un revulsivo para el sector turístico de la ciudad». Aranda ha aprovechado para recordar «que todavía quedan inversiones por llegar», ya que están pendientes intervenciones en el retablo, el coro y los interiores de las capillas. Una solicitud que el regidor ya comunicó al Gobierno de España hace varios meses.

El acto institucional ha sido clausurado por el obispo de Tarazona, Eusebio Hernández, y ha contado con la interpretación del himno de Calatayud ofrecida por Nacho del Río. Todo el evento ha sido retransmitido en directo para la ciudadanía a través de la página web.

Este domingo se celebra una misa multitudinaria abierta al público en general que será retransmitida en directo a nivel nacional a través de 13TV y el día 20 dará inicio el programa de visitas guiadas. Así, una Colegiata luminosa y espectacular, que aspira a convertirse en catedral dentro de poco, vuelve a mostrarse en todo su esplendor ante vecinos y visitantes.

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