El Colegio de Economistas de Aragón, junto con la Confederación Empresarial han presentado este miércoles el Boletín Cuatrimestral de Coyuntura Económica de la Comunidad

El ejercicio económico de 2022 invitaba a pensar en unas previsiones optimistas, pero ómicron no dejaba de crecer y el conflicto bélico entre Ucrania y Rusia terminó por hacer estallar la inflación de los precios de las materias primas energéticas y no energéticas. Eso generó presión e hizo decaer la confianza de las empresas que han tenido que tomar medidas para paliar los efectos de la crisis. Aun con todo, según los datos publicados por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), Aragón es la Comunidad más cercana a alcanzar su nivel económico anterior a la pandemia, aunque todavía sigue por debajo.

“Estamos en un momento de recuperación económica, en el que se ven que la mayoría de los indicadores están evolucionando en el sentido positivo, no porque sean buenos o malos sino porque están dando crecimiento”, ha asegurado el director de Estudios y Programas de la CEOE en Aragón, José María García. Si bien, ha reconocido que todavía ese crecimiento es “insuficiente” y anda lejos del registrado en el resto de los países europeos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El Colegio de Economistas de Aragón, junto con la Confederación Empresarial han presentado este miércoles el Boletín Cuatrimestral de Coyuntura Económica de la Comunidad, en una iniciativa que nace con la idea de enviar la información periódicamente a los colegiados aragoneses, según ha explicado el decano del colegio, Javier Nieto.

Aragón sufrió menos que España en 2020, así lo demuestra el PIB que descendió en términos interanuales hasta un 19,48% en el segundo trimestre del curso, resistiendo algo mejor que la media nacional. Aunque en los últimos cuatro trimestres el crecimiento permanece por debajo de la media española, es la región que más se acerca a alcanzar el nivel de riqueza interior precovid (-1,33%), mientras que el promedio español es de -3,44%. Y es que la economía española “es la única que no ha recuperado los niveles prepandemia”, ha apuntado García.

Esta lenta recuperación económica de Aragón también viene impulsada por un mercado laboral que asoma la cabeza tras dos años para olvidar, con récords históricos de personas desempleadas. El volumen de empleo destruido en la Comunidad en el segundo trimestre de 2020 fue proporcionalmente menor que la media nacional y, aunque desde entonces la ocupación evoluciona “peor” que en el conjunto de España, la tasa de paro aragonesa estos primeros cuatro meses de 2022 se mantiene en mejores números: un 10,14% por el 13,65% nacional.

La industria no se consolida

Sin duda, uno de los sectores más afectados en este inicio de 2022 ha sido la industria. El coste de las materias primas ha obligado a replantear procesos productivos y en estos momentos muestra un perfil “muy volátil”. El ejercicio pasado presentó mimbres de recuperación al comienzo del año, pero se desinfló en la parte final. Según refleja el Boletín de Coyuntura Económica, desde junio de 2021 la producción industrial aragonesa se sitúa por debajo de la media nacional. En estos momentos, un 3,8% por debajo de los números previos al Covid, mientras que la media española es de 1,4%, también por debajo.

En cuanto al sector exterior y las exportaciones, José María García ha destacado “el buen dinamismo” de las ventas al resto de los países, lo que revela la fortaleza de la competitividad que poseen las compañías aragonesas. Desde 2019 las exportaciones acumulan crecimientos anuales, que no se rompieron durante el ejercicio 2020 ni siquiera en el 2021. El año 2022 ha empezado también con aumentos anuales. Es cierto que en el mes de enero las ventas al exterior registraron un descenso, pero en febrero volvieron a crecer un 10,3%. No obstante, las importaciones muestran una tendencia también creciente, lo que puede acabar repercutiendo en una menor aportación externa al crecimiento económico.

Las previsiones de crecimiento económico de las diferentes entidades también se ven obligadas a realizar “revisiones bastante a la baja” debido a la crisis. Los efectos de la inflación “de segunda ronda” llegan a las empresas e incluso los bancos “ya están tomando decisiones”. Asimismo, los márgenes empresariales y la renta también están “empeorando” al ritmo que crecen los impuestos. En concreto, según ha apuntado el director de Estudios y Programas de la CEOE en Aragón, su confederación no tiene a día de hoy una previsión clara. En diciembre de 2021 era de un 5%, pero García ha admitido que en la actualidad “está por debajo”.

Mientras que otras instituciones como la Cámara de Zaragoza presentaron un 5,7% de crecimiento; el Gobierno de Aragón ascendía hasta el 7% esa cifra, y las entidades financieras sí que acuciaban el impacto de la pandemia y la crisis, con unos números como los de Ibercaja y BBVA Research, de 4,4% y 2,9% respectivamente. A nivel nacional, el Gobierno español prevé un crecimiento económico del 4,3% para este curso y de un 3,5% para el 2023, mientras que el Banco de España aún reduce más sus previsiones para 2023, con un 2,9%.