El inmueble ha sido valorado en algo más de 10 millones por el Gobierno de Aragón

El Gobierno de Aragón incorporará a su patrimonio el Centro Aragonés de Barcelona, tras aceptar la cesión gratuita del inmueble que acordó la Asamblea extraordinaria del centro en junio del año pasado. El presidente de Aragón, Javier Lambán, ha oficializado la aceptación del inmueble in situ con el compromiso de asumir su rehabilitación progresiva para subrayar la labor del centro como referente de los aragoneses que viven en la ciudad Condal y como expresión de una larga y fructífera colaboración con la comunidad vecina.

De este modo, Lambán se ha comprometido con la protección de este edificio con inspiraciones renacentistas aragonesas y obra de arquitecto Miguel Ángel Navarro. A su juicio, este inmueble de importante valor arquitectónico e inaugurado en 1916, debe “pervivir en el tiempo en las mejores condiciones posibles” como el referente que ha sido siempre e incluso con una mayor proyección que acompase la incesante actividad y creatividad aragonesa en numerosos órdenes. Podrá servir para impulsar todas las actividades de corte económico, social y cultural que se gesten en Aragón, dándoles visibilidad y buscando el eco que pueden tener en una gran ciudad como Barcelona.

El edificio que se cede al Gobierno de Aragón, que desde 1923 se denomina Joaquín Costa, se ubica en el chaflán de las calles Torres Amat y Poniente. Consta de planta baja con sótano y dos pisos alzados, además de un teatro, el Teatro Goya, que totaliza una superficie de 948 metros cuadrados.

El inmueble, que ha sido valorado en algo más de 10 millones por el Gobierno de Aragón, será sometido a trabajos de mejora y rehabilitación, principalmente en las cubiertas y en el sistema de recogida de aguas, además de en las cubiertas de piedra artificial que rematan los antepechos y las dos tribunas de fachada.

La aceptación de la sede del Centro Aragonés de Barcelona no expresa solo una decisión del Gobierno de Aragón, sino que es una obligación recogida en el Estatuto de Autonomía, que dispone en su artículo 8 que los poderes públicos aragoneses deben fomentar los vínculos sociales y culturales con las comunidades aragonesas en el exterior y prestarles la ayuda necesaria. Una atención que también debe prestarse en función de lo dispuesto en el artículo 13.b de la Ley 5/2000 de 28 de noviembre, de Relaciones con las Comunidades Aragonesas del Exterior, a fin de favorecer el mantenimiento de las infraestructuras.

Esta Casa de Aragón de Barcelona es una de las que más tradición e historia acumula, y aunque su sede data de 1916, el centro como tal se constituyó el 3 de enero de 1909, en un momento de fuerte desarrollo económico de la capital catalana que ejerció una poderosa atracción a numerosos aragoneses que buscaban mayores posibilidades laborales y profesionales. Incluso llegó a crear una cooperativa de productos aragoneses que funcionó durante la primera mitad del siglo XX.

En esta nueva etapa que se pone hoy en marcha, el edificio va a servir para seguir reforzando los lazos de relación que han existido siempre entre Aragón y Cataluña, a la vez que para visibilizar las iniciativas y la pujanza de los proyectos que nacen en Aragón, en un intento de favorecer el conocimiento entre los pueblos, acortar las distancias geográficas y favorecer la vecindad y la colaboración entre los pueblos.