Los golpes de calor y senderistas perdidos marcan la mayoría de los rescates.

Nueve rescates en un complicado fin de semana en el Pirineo aragonés

Nuevo fin de semana cargado de rescates en el Pirineo aragonés. Hasta nueve montañeros y senderistas han necesitado la asistencia de los equipos de rescate de la Guardia Civil durante estos dos días. Los golpes de calor, propios de una semana en las que las temperaturas vuelven a subir, y la separación del resto de grupo de excursionistas han sido los dos tipos de casos en los que han tenido que intervenir.

El intenso fin de semana de intervenciones arrancó el viernes al mediodía, con el aviso en el refugio GR-11 de que un senderista no podía respirar en el camino desde La Sarra al citado refugio. El afectado, vecino de 59 años de Talavera de la Reina, fue atendido en la zona por un grupo de senderistas, justo antes de la llegada de los médicos. El excursionista fue llevado en UVI móvil hasta un centro hospitalario cercano.

Un golpe de calor fue la causa de la segunda de las intervenciones. Una vizcaína de 53 años tuvo que ser atendida y trasladada en Jaca tras sufrir este problema en el Pico Espelungera, en el término municipal de Aragüés del Puerto. Un senderista polaco de 20 años también sufrió un golpe de calor, en el término de Panticosa. En primer lugar, fue trasladado a una zona menos boscosa, para poder realizar una primera exploración, y después, tras la gravedad del caso, que no le permitía continuar, fue llevado hasta Sabiñánigo para posteriormente ser ingresado en el Hospital de Jaca.

Un ciudadano navarro de 27 años tuvo el rescate más complejo del viernes. Tras avisar de que se había perdido en torno a las 22.30 horas, y dar a conocer a los servicios de rescate de que disponía de ropa de abrigo y comida para pasar la noche, los especialistas decidieron intervenir a primera hora del sábado. Un rescate complejo que hizo actuar a la Unidad Aérea de Benasque, que llevó al afectado desde el Barranco de Gabietos hasta el camping de Bujaruelo, lugar donde estaba alojado. Allí, con su vehículo particular, el afectado pudo continuar por sus propios medios, al encontrarse ileso.

Un vecino de Guipúzcoa de 56 años sufrió un duro accidente que le dejó un fuerte dolor en el tobillo, durante una bajada en la Peña Telera. El Greim de Panticosa, la Unidad Aérea de Huesca y un enfermero del 061 se dirigieron hasta la zona a las 14.15 horas. Una primera asistencia en el lugar llevó a los especialistas a decidir que el paciente debía ser trasladado hasta el Hospital de Jaca, donde siguieron con su trabajo.

La jornada del sábado en carácter de rescates finalizó a las 17.00 horas. Un ciudadano francés de 27 años se quedó solo en la cara norte de Monte Perdido y realizó gestos con una manta térmica, para alertar a varios senderistas, que llamaron a los servicios de asistencia. Localizado en una zona en mitad de la pared de acceso al Glaciar de Monte Perdido, los especialistas intervinieron con un rápel de 55 metros. Una aeronave se encargó de trasladar al senderista, al especialista y al médico para llevarlos hasta Bielsa, donde el primero continuó por su propio pie.

El primero de los rescates del domingo tuvo lugar en el barranco Gorgonchón. Un joven madrileño de 23 años se luxó el hombro y se desmayó tras un gran salto en la primera poza del barranco. La Unidad Aérea de Huesca fue la encargada de efectuar el rescate. Cuando llegó a la zona, el paciente ya había recuperado la consciencia y pudo ser trasladado sin problemas hasta el aeropuerto de Monflorite, antes de ser llevado en ambulancia al Hospital San Jorge.

Dos senderistas protagonizaron los dos últimos rescates del fin de semana. La primera, una alicantina de 51 años, sufrió una torcedura de tobillo por la que tuvo que ser trasladada desde el Barranco de Suri hasta el centro de salud de Benasque, tras una primera exploración en el terreno. El segundo caso fue el de un varón de 58 años, de origen británico, que se separó del compañero con el que realizaba una excursión. Tras el reconocimiento aéreo, el senderista fue encontrado enriscado en una pared de difícil acceso, hasta la que un especialista se desplazó para observar el caso. Finalmente, el ciudadano británico fue rescatado por el proceso de ciclo de grúa. Fue trasladado al hospital de Jaca.