Imagen de archivo de una pescadería

El Seprona de la Guardia Civil de Zaragoza está investigando a cuatro personas por comercializar y vender tres ejemplares de tiburón zorro, catalogado con una protección especial, sin los certificados necesarios para su venta. Se tuvo conocimiento, a principios del mes de agosto, de la comercialización de un ejemplar en una pescadería ubicada en Zaragoza, cuya captura se habría producido en el Mar del Norte y habría tenido entrada en nuestro país por una localidad guipuzcoana.

Al encontrarse este escualo, incluido en varias normas nacionales e internacionales con una protección especial, los especialistas de Seprona iniciaron las gestiones pertinentes con la finalidad de comprobar si esta especie se había comercializado con el cumplimiento de la normativa vigente.

El Seprona se trasladó, junto con un veterinario del Servicio Aragonés de Sanidad, a la pescadería donde se hallaba el ejemplar comprobando que únicamente quedaban tres kilogramos de tiburón, habiéndose efectuado la venta del resto a varios clientes.

Comprobada la documentación necesaria para la comercialización, se verificó que este ejemplar se adquirió en una empresa mayorista de Zaragoza, que existía documento con datos identificativos de la zona de captura, denominación comercial y científica del animal, otro documento de una empresa mayorista de Guipúzcoa que había efectuado la venta a la mayorista de Zaragoza, así como documento relativo al primer expedidor del tiburón zorro, ubicado en Francia. Sin embargo, no existía ningún permiso de importación o certificado Cites (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) necesario para comercializar esta especie.

Por todo ello el Seprona intervino una muestra que se encuentra congelada actualmente a disposición de la autoridad judicial.

Posteriormente se solicitó colaboración al Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Guipúzcoa para que se comprobase la documentación existente en la mayorista que distribuyó el ejemplar a Zaragoza, donde pudo determinarse que esta empresa lo había adquirido a una mayorista francesa el día 2 de agosto, enviándolo posteriormente a la capital aragonesa.

Al mismo tiempo se comprobó que la mayorista guipuzcoana adquirió otros dos ejemplares de esta misma especie en el mes de julio, y que uno de ellos también tuvo como destino Zaragoza, siendo el otro a Vigo. Tras hacer la inspección de toda la documentación la Guardia Civil verificó que no existía documento Cites, el cual debe amparar a cada especie que ha sido capturada para su posterior venta.

Tras el estudio de toda la documentación sobre los ejemplares la Guardia Civil, se pudo determinar que el expedidor mayorista de Francia adquirió los tres tiburones zorro, procedentes de unas capturas realizadas en el Mar del Norte, sin haber expedido documentación Cites de ninguno de ellos, comercializándolos a la empresa guipuzcoana y ésta a continuación a la mayorista zaragozana desde donde se vendió a una pescadería para su venta al consumidor.

La investigación ha finalizado con cuatro personas investigadas por presuntos delitos relativos a la protección de la flora y fauna, siendo uno de ellos el gerente de la empresa guipuzcoana, dos de la empresa mayorista de Zaragoza y un cuarto el propietario de la pescadería donde se vendió el ejemplar al consumidor.

Las diligencias han sido remitidas a la autoridad judicial competente de Zaragoza. En esta investigación, al cargo de Seprona de la Guardia Civil de Zaragoza, han colaborado agentes pertenecientes al Servicio Marítimo y Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Guipúzcoa.

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