Cinco transportistas han sido detenidos en Zaragoza por robar ropa y ponerla a la venta en internet. Los envíos ilegales, que se mandaban desde el polígono Plaza, suman un valor de 15.000 euros entre el género sustraído y el que ya ha sido recuperado. Tres estaban involucrados en el robo de las prendas y los otros dos en su receptación.

Se trata de dos mujeres y un hombre de nacionalidad rumana, con domicilio en una localidad de la provincia y que quedaron a disposición judicial tras las detenciones. La quinta arrestada era una mujer con relación de amistad con los detenidos.

La operación se inició en el mes de febrero a raíz de otra por dos presuntos delitos, de amenazas con armas de fuego y extorsión motivada por una supuesta relación extramatrimonial entre miembros de dos familias y un impago de una deuda entre ambos.

Los especialistas de Policía Judicial comprobaron que tanto el presunto autor como las víctimas de la extorsión se dedicaban al transporte de mercancías textiles desde la plataforma logística de Plaza hasta el extranjero, principalmente Reino Unido y Francia. Durante dichos trayectos, podrían estar implicados todos ellos en la sustracción de parte de la mercancía para después ponerla a la venta a través de plataformas de internet.

Se localizaron ventas de productos textiles, pero también de artículos deportivos como bicicletas o cascos. Unas ventas que se habrían realizado por los propios transportistas o miembros de sus conocidos o familiares cercanos.

Durante uno de los operativos para verificar estos hechos, la Guardia Civil localizó a una de las personas que efectuaba dichas ventas desde una localidad de la provincia de Zaragoza. También recuperó el material que había sido puesto a la venta, que se hallaba depositado en su embalaje original, comprobando al mismo tiempo que había salido recientemente desde Plaza con destino al extranjero. Esta persona, un varón, fue investigada por un presunto delito de receptación.

Tras su localización, la investigación se centró en las personas que facilitaron el material sustraído, tratándose de tres pertenecientes a las dos familias que estuvieron implicadas en la denuncia de la extorsión que se interpuso en febrero. Todos ellos fueron localizados y detenidos durante los meses de junio y julio por presunto delito de robo con fuerza en las cosas y otro de pertenencia a grupo criminal, ya que se coordinaban para llevar a cabo esta actividad ilícita y repartirse los beneficios obtenidos.