Hasta las 14.30 la plaza del Pilar se convierte en un escenario multideporte

A pesar de los ánimos de sus familiares, a Jaime eso de encestar en la canasta se le hacía algo complicado este sábado por la mañana en la plaza del Pilar. Y es que afinar la puntería y hacer que el balón entrase en la red sin ver absolutamente nada con un antifaz puesto no era tarea fácil. Así, Jaime y decenas de personas se han puesto hoy, Día del Deporte Inclusivo, en la piel de aquellos que practican deporte adaptado y han demostrado que el baloncesto, el fútbol, el judo y hasta la escalada son inclusivos.

Hasta una plaza del Pilar muy animada se han acercado personas con discapacidad y otras como Jaime que, aunque no la tenían, se han puesto en su piel gracias a los antifaces, las gafas y las sillas de ruedas que asociaciones como Specyals Olympics Aragón o la ONCE han ofrecido con el objetivo de sensibilizar sobre la importancia del deporte adaptado. Así, en un gran escenario multideporte algunos optaban por jugar al fútbol con unas gafas opacas, otras por vencer a su adversario en un tatami y otros por experimentar algo de vértigo en una pared de escalada.

En un reñido duelo, Juan y Marcos echaban el resto para ver quien se proclamaba campeón de la boccia. La boccia es una suerte de petanca para personas con discapacidad física, sobre todo la practican aquellos que van en silla de ruedas, en la que gana aquel que tire las bolas lo más cerca de la principal que suele ser de color blanco. Así, con una puntería envidiable y una técnica muy entrenada, los dos jóvenes han acabado por empatar en una partida que se ha saldado con deportividad y alguna que otra riña.

A buen ritmo y con algún que otro tropiezo, dos atletas, padre e hijo, se han lanzado a correr por la pista habilitada en la plaza del Pilar. Pero esos 100 metros no eran cualquier cosa y es que uno de ellos tenía que hacer de guía para el otro pues iba con los ojos cerrados. Unos metros más allá, unos pequeños se convertían en la auténtica Gambito de Dama con varias partidas de ajedrez simultáneas en las que daban los jaque mate con los ojos cerrados.

Bolos, fútbol adaptado, baloncesto 3×3 y basket en una canasta gigante y tenis de mesa completaban ese escenario multideporte en el que se ha convertido la plaza del Pilar y en el que todos han acabado ganando.