Quince años después de la última reforma del Estatuto de Autonomía de Aragón, el Congreso de los Diputados ha tomado en consideración la cuarta propuesta de reforma

La cuarta reforma del Estatuto de Autonomía de Aragón ha dado un paso más hacia su aprobación definitiva, que llegará en el Senado. El Congreso de los Diputados ha ratificado este martes el acuerdo alcanzado en las Cortes antes del verano, que suponía la supresión de los aforamientos y el blindaje de los 14 diputados en la provincia de Teruel, independientemente de su representatividad por población.

Una delegación del Parlamento autonómico formada por los diputados Arturo Aliaga (PAR), Mar Vaquero (PP) y Beatriz García (Ciudadanos) ha acudido al Congreso para defender la reforma, que contó con unanimidad en su tramitación en las Cortes. Antes y acompañados por el presidente de las Cortes, Javier Sada, y otros miembros parlamentarios, han sido recibidos por la presidenta de la Cámara, Meritxell Batet.

Para Aliaga, el Estatuto ha dado a la Comunidad un instrumento para “alcanzar un desarrollo y prosperidad impensables allá por 1982”, permitiendo “recuperar instituciones identitarias, como las propias Cortes, el Justicia y establecer un modelo territorial propio”. “Nos ha habilitado para reforzar y recuperar nuestra identidad y nuestro patrimonio, poner en marcha proyectos estratégicos basados en nuestros recursos endógenos como el agua, la energía, la paleontología, la logística, los recursos turísticos y también desarrollar la igualdad de oportunidades”, ha defendido el vicepresidente autonómico.

Igualmente, Aliaga ha remarcado que la eliminación de los aforamientos garantiza “el principio de igualdad ante la ley de todos los aragoneses, despojando de privilegios a los miembros del Gobierno autonómico y a los diputados de nuestras Cortes”, así como “preservar la igualdad entre los tres territorios”. “En una tierra azotada por la despoblación con una población envejecida y dispersa, garantizar esa igualdad territorial es una obligación que debía quedar plasmada en nuestro texto estatutario”, ha expuesto.

Por su parte, la portavoz del PP en las Cortes ha señalado que Aragón “es una parte de España” que “ha articulado de forma exitosa y leal los mecanismos de autonomía reconocidos en la Constitución”. “Ser aragonés es una forma más de ser y sentirse español; del mismo modo que el conjunto de los españoles ven en Aragón una forma más de completar su presente y el devenir cotidiano, recordar su pasado e historia común y proyectar su futuro juntos”, ha afirmado.

A su vez, Vaquero ha defendido que la supresión de los aforamientos pretende que el Estatuto “refleje una realidad”, que “quienes representamos a los ciudadanos no somos más que ellos, sino que nos debemos a ellos”. “Somos personas normales a quienes los ciudadanos nos confían una parte de su libertad para ser ejercida con compromiso, responsabilidad y mesura”, ha añadido.

En este sentido, la diputada de Ciudadanos Beatriz García ha calificado los aforamientos como un “anacronismo”, siendo su supresión “un ejercicio de regeneración democrática y transparencia”. Además, la liberal ha insistido en la necesidad de que los ciudadanos deben ser iguales y con derecho a los mismos servicios y la misma representatividad. Por ello, “también pretendemos que las tres provincias de Aragón tengan como mínimo una representatividad de 14 diputados”, ha explicado.

¿Qué supone esta reforma?

La principal novedad que dejó esta reforma era la supresión de los aforamientos de los diputados autonómicos y de los consejeros del Gobierno. En la práctica, la supresión de los aforamientos supondrá que los parlamentarios de las Cortes y los miembros de la DGA no sean juzgados por el TSJA, en el caso de que hayan cometido delitos en Aragón, o por el Tribunal Supremo, si los han realizado fuera de la Comunidad, sino por tribunales ordinarios.

El consenso también llegaba, aunque no en la misma medida ya que el diputado de IU se ha abstenido, con la propuesta que busca garantizar que cada provincia aragonesa cuente con un mínimo de 14 escaños en las Cortes. Esta medida llega tras la modificación de la Ley electoral que hubo que hacer en las anteriores elecciones para que Teruel no bajara de 14 escaños.

Cuarta reforma del Estatuto

Las Cortes Generales aprobaron el 10 de agosto de 1982 el Estatuto de Autonomía de Aragón, un hecho que ha permitido a la Comunidad ejercer su autogobierno hasta el día de hoy. En 1994 se aprueba la primera reforma, que sirvió para incorporar una serie de competencias que amplió esta capacidad de autogobierno. Tras esta aprobación, comenzó la tramitación de la segunda, que culminó en 1996. Esta modificación de la norma básica de la Comunidad redescubrió la identidad histórica, alentó la participación y procuró el desarrollo socioeconómico y el reequilibrio territorial de Aragón.

La reforma del Estatuto de Autonomía de 2007 es más que una simple reforma, es la aprobación de un nuevo Estatuto, y es que creó un marco jurídico radicalmente distinto para los poderes públicos aragoneses. De hecho, y desde un punto de vista jurídico, esta reforma es, en realidad, la primera de esta nueva norma. Para la conformación del texto, las Cortes de Aragón crearon en 2004 una ponencia especial que incidió en la participación de Aragón en decisiones estatales, en la búsqueda de un modelo de financiación que tuviera en cuenta las peculiaridades aragonesas y en la creación de cauces para participar en las decisiones de la UE que afectaran a sus competencias.

Quince años después de la última reforma del Estatuto de Autonomía de Aragón, el Congreso de los Diputados ha tomado en consideración la cuarta propuesta de reforma, que busca suprimir los aforamientos y garantizar un mínimo de catorce escaños por provincia.

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