Situada en el hospital Materno-infantil, esta nueva ala aportaría un nuevo laboratorio con secciones de embriología, andrología y serodiscordancia

Las obras de la futura Unidad de Reproducción Asistida (URA) del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza comienzan hoy y tienen un plazo de ejecución de cuatro meses. La adjudicación ascendería hasta los 1.344.352 euros, y buscaría satisfacer las nuevas necesidades en materia de reproducción asistida en la comunidad con más de 400 metros cuadrados útiles. Durante este periodo se va a crear una unidad totalmente nueva en un espacio de 405 metros cuadrados que actualmente estaba sin uso asistencial.

Situada en el hospital Materno-infantil, esta nueva ala aportaría un nuevo laboratorio con secciones de embriología, andrología y serodiscordancia y con una sala de preservación y gases aislada, una sala despertar y una sala blanca que aseguraría la esterilidad de los materiales en cuestiones que requieren un control ambiental especialmente estricto.

El coste de la obra, que realiza Rubio Morte-Orbe-Incliza, asciende a 1,4 millones de euros y la futura unidad contará con laboratorio, una sala blanca, sala de despertar, vestuario de pacientes y profesionales, salas de extracciones y zonas de apoyo. El área nueva, muy demandada por los trabajadores del área, se construye en la planta baja del Hospital Materno Infantil al lado de las consultas de Reproducción Asistida, que se mantienen en su ubicación actual.

La consejera de Sanidad, Sira Repollés, ha visitado hoy el área de obras y ha resaltado que la nueva unidad redundará en una «mejora del confort de pacientes y profesionales». «Vamos a poder realizar más ciclos y ser más rentables, además de mejorar la lista de espera para estas pacientes», ha añadido el jefe de servicio de Obstetricia, Sergio Castán.

Reproducción Asistida del Servet realiza al año aproximadamente 500 ciclos de fecundación in vitro y es Unidad de referencia para toda la Comunidad. Los espacios actuales, situados en la planta primera al lado de partitorios, se habían quedado pequeños y obsoletos ante la creciente demanda social y los nuevos avances tecnológicos que requiere esta especialidad.

Un nuevo PET-TC en el Servet

El Hospital Universitario Miguel Servet contará con el segundo PET-TC de la Comunidad Autónoma el próximo año, lo que mejorará la atención a los pacientes oncológicos en Aragón. La consejera de Sanidad, Sira Repollés, ha anunciado esta mañana en una visita a este centro sanitario que ya se han licitado el proyecto y las obras para la instalación de este aparato, incluido en el plan INVEAT.

El proyecto y las obras cuentan con un presupuesto de licitación de un millón de euros y la empresa adjudicataria (aún se está en fase de presentación de ofertas) tendrá tres meses para su realización, con el objetivo de que el nuevo aparato esté instalado en 2023.

El PET-TAC tiene un presupuesto aproximado de adquisición de 2,2 millones de euros, de modo que la inversión global para la instalación de este equipamiento ascenderá a los 3,2 millones de euros.

Las especialidades médicas que en la actualidad solicitan y se benefician más de las exploraciones que realiza este aparto son Oncología médica, Oncopediatría, Oncología radioterápica, Neurología y todas las especialidades médicas y quirúrgicas que diagnostican los diferentes procesos oncológicos, aunque cualquier especialidad puede en un momento determinado solicitar un PET-TC.

Cabe recordar que en el 2019 el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa estrenó el primer PET-TC de la comunidad, cuyo funcionamiento está integrado en la Unidad Clínica Multihospitalaria de Medicina Nuclear de Aragón.

Este equipamiento forma parte de los 28 equipos que el Servicio Aragonés de Salud va a adquirir a través del INVEAT, gracias al cual Aragón cuenta con 26.578.606 euros de presupuesto para renovar tecnología sanitaria. Los objetivos de este plan son fundamentalmente dos. Por un lado, reducir la obsolescencia del parque tecnológico de equipos de alta tecnología. Por otro, se pretende elevar como mínimo un 15% la tasa media de densidad de equipos de alta tecnología por 100.000 habitantes, para con ello mejorar la equidad en el acceso a estas tecnologías.