El otoño comenzará este próximo viernes, 22 de septiembre, a las 03.04 horas y será más caluroso de lo normal, siguiendo la tendencia de un verano en el que se han registrado temperaturas históricas. Así lo ha explicado este lunes Rafael Requena, delegado de la Aemet en Aragón, que ha indicado que se prevén temperaturas en los meses de septiembre, octubre y noviembre “con una categoría del 60% por encima de lo habitual”.

Para el periodo otoñal, Requena ha asegurado que en Aragón “las temperaturas estarán por encima de lo normal y las precipitaciones, lo más probable es que se mantengan no muy alejadas de la media climatológica, siendo así un otoño cálido y con las precipitaciones habituales de la estación”. Durante este mes de septiembre, como ha indicado el delegado, se alcanzarán máximas de 30 grados mientras que las mínimas serán de 15.

Estas son unas previsiones que se mantienen en la estela de lo ocurrido este verano en Aragón, que ha sido el más caluroso de la serie histórica, que data desde 1961. La temperatura media ha sido 2,8 grados más alta que la media registrada hasta el momento y se ha situado por encima de la cifra nacional. Por meses, el más cálido fue junio, donde se vivió la primera ola de calor con varios días consecutivos alcanzando los 40 grados. Requena ha calificado este periodo como “excepcional” y ha incidido en las altas temperaturas registradas en la capital.

“Destacan además los días en los que la temperatura registrada ha estado por encima de los 40º. Han sido 10 días en el aeropuerto de Zaragoza, récord histórico, y en la estación de Valdespartera han sido 20 días, aunque esta estación todavía no cuenta con registros históricos”, ha explicado Requena quien también ha indicado que “este verano hemos tenido además 52 noches tropicales en las que la temperatura mínima no ha bajado de 20ºC”. La capital también registra el récord de temperatura mínima, el 13 de agosto con 24,8 grados.

En cuanto a precipitaciones, los meses de verano han cumplido lo que dictaban las previsiones. Requena ha explicado que, a pesar de carecer de lluvias en algunas zonas, los episodios torrenciales han compensado las cifras, que arrojan una precipitación del 84% muy heterogénea y dentro del comportamiento normal. Junio fue el mes más seco, mientras que julio se cataloga como húmedo y agosto tuvo registros similares a los de los años anteriores.

Además, como ha explicado Requena, el año agrícola, que va del 1 de septiembre al 31 de agosto, “se ha cerrado con valores inferiores en la media de la Comunidad, pero con diferencias significativas de nuevo entre la provincia de Huesca y la de Teruel, siendo la de Huesca la que ha registrado un año más seco”.

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