Hasta nuevo aviso, la producción se normalizará en todos los turnos y en las dos líneas

La planta de Stellantis en Figueruelas recupera esta semana un atisbo de normalidad después de un mes de paros intermitentes por la falta de microchips que azota desde hace año y medio a toda la industria de la automoción. La factoría vuelve al trabajo en la noche de este lunes y ha planificado turnos de trabajo completos, al menos, hasta el sábado por la mañana, donde ha programado una nueva jornada productiva.

No en vano, en Figueruelas habían vivido unos meses de relativa calma antes de las vacaciones de verano fijadas en la primera quincena de agosto, pero, a la vuelta, un fallo de suministro, definido por la empresa como “grave, urgente e imprevisto”, volvió a protagonizar el día a día de la planta. “Trabajaremos con normalidad, incluido el sábado, pero la situación no termina de recuperarse. Incluso, se prevé que al año que viene sea parecido. Esperemos que no y que las previsiones mejoren”, ha explicado el presidente del Comité de Empresa, Rubén Alonso.

De esta forma, y hasta nuevo aviso, la producción se normalizará en todos los turnos y en las dos líneas, tanto en la 1, dedicada al Citroën C3 Aircross y al Opel Crossland X, como en la 2, donde se ensambla los dos modelos del Corsa, el eléctrico y el de combustión. Mientras, los trabajadores mantienen unas medidas de flexibilización interna y el ERTE, que continúa en vigor hasta fin de año.

Elecciones sindicales

Paralelamente, la planta de Stellantis también se encuentra inmersa en su proceso para elegir al nuevo Comité de Empresa, que será el encargado de negociar a final de año el nuevo convenio colectivo de los 5.000 trabajadores de la multinacional. Así, este lunes se constituirá la mesa electoral, que fijará la fecha de los comicios, en principio, a finales de octubre o principios de noviembre. Actualmente, UGT es el sindicato mayoritario de la factoría, con 12 de los 33 delegados, junto a CGT, CCOO, OSTA, Stopel y Acumagme.

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