El interior de la muralla del Monasterio de las Canonesas se abre al público en un viaje al pasado

En pleno centro de Zaragoza, el interior de la muralla romana del Monasterio de Canonesas del Santo Sepulcro se abre a los ciudadanos como un viaje en el tiempo. Y es que allí, en sus robustas piedras está tallada toda la historia de la ciudad, desde la época prerromana hasta la Guerra de la Independencia. Después de una restauración de casi un año, esta joya arquitectónica ya está abierta al público y se ha musealizado a través de una visita guiada que comienza el 8 de octubre de manera oficial (sábados a las 18.00 y domingos a las 12.00). Sin embargo, para ir abriendo boca este fin de semana se ofrecen visitas gratuitas de unos 20 minutos para ir abriendo boca y contar algunos de los secretos, no todos, que se podrán conocer en las oficiales (de una hora de duración).

«Los Pasetes» es el nombre de esta nueva visita guiada y no es casual, pues las Canonesas del Santo Sepulcro utilizaban esa zona para pasar de la cocina (que también se puede visitar) a las bodegas del Monasterio durante 700 años. Además, si uno hace un ejercicio de imaginación podrá recorrer las habitaciones de las hermanas, pues allí, con sus nombres grabados en las puertas dormían y oraban las mujeres de la congregación.

«Para nosotras es una visita muy emocionante porque estamos abriendo y compartiendo un pedazo de nuestra historia con los zaragozanos porque aquí durante años y años, las hermanas paseaban, sufrían, amaban y oraban y esta visita es un recuerdo y un homenaje a todas ellas que hicieron grandes cosas por nuestra congregación», ha relatado Sor Ana María Martín, administradora de las Canonesas del Santo Sepulcro.

Un tesoro por descubrir

Otro de los grandes encantos de la visita, además del viaje en el tiempo, son las treintena de objetos que fueron hallados en las inmediaciones de la muralla durante las excavaciones que se llevaron a cabo desde el Ayuntamiento de Zaragoza. Desde un obús hasta botijos de engaño y cantimploras del siglo XVII pasando por platos grabados con el nombre de alguna de las Canonesas, son algunos de los objetos que pertenecieron a las hermanas y que se muestran al público.

Esta nueva exposición no es la única y es que el Monasterio de las Canonesas también ofrece aquella en la que se hace un recorrido por la vida de la orden desde el siglo XIV y que ahonda en los aspectos artísticos del monasterio y una en la que el visitante puede adentrarse en la cocina y en el refectorio del siglo XVI. «Esta es una oportunidad más para conocer este Monasterio que todavía sigue siendo algo desconocido para la gente y que es una auténtica joya que habla de nuestra historia y la de las Canonesas que tanto y tan bien cuidan este legado», ha subrayado la vicealcaldesa y concejal de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, Sara Fernández.

Así, el interior de la muralla del Monasterio de las Canonesas ya está preparado para acoger a todos los zaragozanos que conocerán un poco más su historia a través de las piedras y los objetos.

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