Ha sido la única de las ponencias extrapolíticas que se ha mantenido, debido a la reducción del programa congresual

“El proyecto político de ETA sigue vigente, nutriéndose del interés partidario. Pero hemos conseguido que sea solo eso, un proyecto político que debe ser confrontado”. Así lo ha expresado Manuel Giménez Larraz, hijo de Manuel Giménez Abad, durante su intervención en el Congreso número 14 del PP que se celebra este domingo en Zaragoza. Un discurso que ha honrado la memoria de los fallecidos a causa de la banda terrorista y de su padre, en la única de las ponencias extrapolíticas que se ha mantenido, debido a la reducción del programa congresual.

Giménez Larraz ha recalcado que un país que “tiene la influencia de Otegi no es un país mejor”, y que esa razón lleva “a la reflexión de nuestra cultura democrática”. Giménez Larraz ha insistido en que “por mucho que nos quieren obligar a olvidar, los paisajes sombríos de ETA existieron, que llevaron a crear una identidad política”, asegurando al mismo tiempo que “la derrota de ETA fue uno de los éxitos de nuestra historia contemporánea”. Aunque la banda terrorista “no desapareció por su deseo, fue por el pulso de los demócratas”, y en eso “España es una excepción de la que puede sentirse orgulloso”. “El miedo a ser asesinado desapareció paulatinamente en nuestro país. ETA ha sido derrotada. Quien ejerce la política, tiene la tranquilidad de que no hay una banda criminal anotando sus nombres”, ha expuesto el hijo de Giménez Abad.

No se ha olvidado de honrar y recordar la memoria de su padre, quien dio “el valiente paso que todos debíamos dar”. “Su asesinato acabó con su vida, pero sus anhelos políticos quedaron a buen recaudo, dando continuidad a todos los valores que nos unen, y eso es un motivo de tranquilidad y agradecimiento”, ha agradecido a Luis María Beamonte. “Somos mucho que hemos despertado con el ruido de las bombas, muchos que habéis tenido que mirar los bajos de los coches, por eso, además del presente y futuro debemos recordar el pasado”, ha continuado Giménez Larraz.

Además, ha echado la vista atrás rememorando el día siguiente al asesinato de su padre, cuando cientos de aragoneses recorrieron las calles de Zaragoza en señal de protesta. Porque “ese día ETA no acababa con la vida de un tío especial, asesinó a una persona que defendió con naturalidad los valores democráticos de la sociedad, aquellos que constituyen el único marco político para el ejercicio de la política”. “La consolidación de nuestra democracia no hubiera sido posible sin el sacrifico de las víctimas y el esfuerzo de los Cuerpos de Seguridad, periodistas, empresarios”, ha añadido.

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