Lambán no ha logrado el apoyo ni de Ciudadanos ni de IU, que votaron a favor de las cuentas de 2021

Las Cortes de Aragón han aprobado este jueves los Presupuestos de la Comunidad para 2022 con el único voto favorable del cuatripartito, que suma una mayoría suficiente en el Parlamento autonómico. En esta ocasión, el Ejecutivo de Javier Lambán no ha logrado el apoyo ni de Ciudadanos ni de IU, que votaron a favor de las cuentas de 2021, y se tiene que conformar con el “sí” de PSOE, PAR, Podemos y CHA a un presupuesto de 7.444 millones de euros, el segundo más elevado de la historia.

Un “no” de Ciudadanos que se debe a que, según el diputado naranja José Luis Saz, “no se ha producido un avance liberal ni se han aceptado cuestiones que creíamos esenciales”, después de haber aprobado inicialmente el techo de gasto y abstenerse en los debates de las secciones. “No es un “no” rabioso ni de una oposición demoledora. Podía haber sido, pero no ha podido ser porque el dialogo no ha ido más allá”, ha expuesto, después de ver cómo solo salían adelante 21 de sus enmiendas presentadas.

Así, esta negativa se basa en el rechazo del Gobierno a una rebaja fiscal, principalmente en el tramo autonómico del IRPF para rentas inferiores a 50.000 euros, lo que, asegura, afectaría a 700.000 declaraciones en la Comunidad, “la mayoría de clase media”, ha afirmado Saz. “¿Por qué se ha vetado que no se pueda vetar? ¿Para que no se vea reflejada la posición del PAR y abandone su larga trayectoria de bajada de impuestos? Creemos que se podía haber tramitado”, ha expuesto Saz.

Por su parte, el diputado de Izquierda Unida, Álvaro Sanz, solo ha votado a favor de algunas secciones, pese a ser el grupo del que más enmiendas se han aceptado (41). Para Sanz, este debate es una “oportunidad perdida” para “salir de la encrucijada” de decidir “cómo queremos salir de la crisis, si desmantelando lo público y criminalizando las clases medias que utilizan las derechas para bajar impuestos a los ricos, o si refundamos los servicios públicos y fortalecemos las palancas de redistribución de la riqueza”.

En este sentido, IU ha mantenido otras cuatro enmiendas relacionadas con personal, temporalidad, interinidad y las ayudas públicas a empresas, buscando que el Ejecutivo obligue a mantener el empleo en aquellas organizaciones que reciban subvenciones. “El Gobierno debería protagonizar el cambio de modelo productivo, garantizando una reindustrialización y una seguridad laboral. Si se van a dar ayudas, por lo menos, que se condicione y que durante los doce meses siguientes mantenga los puestos de trabajo”, ha expuesto.

PP y VOX, más beligerantes

El “no” también ha llegado, como era más previsible, desde las bancadas del PP y de Vox, afirmando ambos que lo hacen en un “ejercicio de responsabilidad”. La portavoz popular, Mar Vaquero, considera que es un presupuesto “de papel” donde “no está reflejada la realidad”, con previsiones macroeconómicas “que no están avaladas por nadie” y que “no va a servir para pagar las promesas”. Así, ha criticado la ausencia de una rebaja fiscal que “equilibre” el “hachazo fiscal de Pedro Sánchez” y ha pedido “control” en la gestión de fondos europeos, así como la contratación de personal sanitario para hacer frente a la pandemia.

Asimismo, la diputada de Vox Marta Fernández cree que las cuentas son un “despropósito”, con un “despilfarro” en “políticas ideológicas” que “no solucionan los problemas de los aragoneses”. Además, ha criticado el “mantra de la izquierda neocomunista” de que “no se pueden bajar impuestos y mejorar los servicios”, pidiendo que se reduzca “el gasto político de vicepresidencias, consejerías, observatorios, academias, chiringuitos o ayudas a sindicatos”.

Apoyo del cuatripartito

En definitiva, los Presupuestos de 2022 solo han logrado el “sí” de los 35 diputados del PSOE, PAR, Podemos y CHA, defendiendo que estas cuentas son “la mejor vacuna que este Gobierno puede administrar al tejido económico”, ha expuesto el socialista Óscar Galeano, que ha destacado la “estabilidad” que ofrece el cuatripartito a la sociedad aragonesa, además del aumento presupuestario desde 2014.

Una senda de “estabilidad” que también ha defendido el portavoz del PAR, Jesús Guerrero, ante las críticas de la oposición de ayudar a un Gobierno de izquierdas. “No queremos la inestabilidad de Madrid, Murcia o Castilla y León. Es un partido que nace en Aragón, que no tiene jefes en Madrid, y que quiere cumplir y dar estabilidad a las cuentas de la Comunidad”, ha mantenido, añadiendo que su formación “no es de izquierdas ni de derechas, es de Aragón”.

A su vez, la diputada de Podemos Marta de Santos ha celebrado que este Presupuesto “deje atrás los recortes y la austeridad del bipartidismo”, y que “acompaña” a los ciudadanos a “salir mejores de esta crisis” y avanza “hacia un Aragón con más libertades, feminista, y sostenible con el planeta” frente a las políticas que defienden otras fuerzas. “Las señorías de Vox nos registran las enmiendas que haría don Pablo en Cuéntame, en los primeros capítulos donde Carlitos era pequeño y no había libertades, se arrestaba al disidente o los colectivos LGTB eran perseguidos, con bulos y fake news, y se pide el carnet de español de cuna para acceder a ayudas”, ha dicho.

Finalmente, la portavoz de Chunta, Carmen Martínez, ha cuestionado el “papelón” de Ciudadanos al justificar un “no” a un Presupuesto con “pocas diferencias con el que votaron que sí”. “El PP decía que no iban a llegar fondos euros. Ahora el mantra es que va a servir a este Gobierno para hacer listas electorales. Ya conocemos sus estrategias. El objetivo de este Presupuesto es mantener el estado de bienestar, servicios públicos y reactivar la economía”, ha explicado.