Según el PAR, el itinerario completo supondría un impacto positivo en la zona

El Grupo Aragonés (PAR) planteará al pleno de la Diputación de Huesca que la institución provincial inste “al Gobierno central a agilizar al máximo, de acuerdo con la empresa adjudicataria, las obras de construcción del tramo de la autovía A-22 entre Siétamo y Huesca, aplicando para ello todos los medios y acciones que sean precisas”. Además, el Partido Aragonés propone que la diputación reafirme “su exigencia de impulso para el eje de autovías entre Pamplona, Huesca y Lérida, con la mayor celeridad posible, en los tramos pendientes de la A-22, A-23 y A-21”.

En esta iniciativa, el PAR recuerda que la Pamplona-Huesca-Lérida es “una infraestructura determinante para el impulso al desarrollo económico y social del Alto Aragón” como “eje transversal de máxima importancia” en “el aprovechamiento de los recursos propios de las comarcas altoaragonesas, para el fomento de la actividad en todos los sectores y para rentabilizar en beneficio del interés general, la ubicación estratégica de Aragón entre el Mediterráneo y el Cantábrico”.

En este sentido, “la A-22 entre Lérida-Huesca, que beneficiaría directamente a la capital altoaragonesa, ha demostrado su capacidad de dinamización de la actividad y su impacto positivo en las comarcas cuyos tramos ya se encuentran en servicio” desde hace más de una década. Para el Partido Aragonés, “es indudable que Huesca, pendiente de recuperar y desplegar su potencial en ámbitos como la logística e industria, se vería directamente favorecida por la apertura de la autovía en su itinerario completo”.

Sin embargo, “los sucesivos retrasos que ha acumulado el tramo Siétamo-Huesca han dificultado esa expectativa. Desde la primera declaración negativa de impacto, a los aplazamientos por falta de inversión a través de los Presupuestos Generales del Estado, los 12,8 kilómetros de carretera convencional, con una intensidad de tráfico muy elevada (se estima en torno a 12.000 vehículos diarios), suponen un obstáculo y, asimismo, un riesgo para la seguridad vial”, detalla la propuesta del PAR. Tras el inicio de las obras en 2018, un primer modificado del proyecto retrasó el plazo de finalización y “se ha anunciado recientemente que esa culminación de nuevo se difiere hasta finales de 2023, al menos”, a causa de “un catálogo de imprevistos”, señala el Partido Aragonés.

En su iniciativa, el Grupo Aragonés valora que “este nuevo retraso supone un evidente perjuicio para los usuarios de la carretera y para las posibilidades de promoción y proyección de Huesca y del Alto Aragón. Esta conclusión no admite otro punto de vista y, por lo tanto, sería exigible todo avance y adelanto que pueda producirse”.

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