Feijóo ha estado rodeado en Zaragoza por la plana mayor del PP aragonés | Foto: Laura Trives

Este miércoles se conoció la decisión de trasladar a cárceles del País Vasco a los etarras Txapote y Henri Parot, condenados por 53 asesinatos y con penas de 5.300 años de prisión. El primero es uno de los responsables de la muerte de Miguel Ángel Blanco y el segundo del atentado en la Casa Cuartel de Zaragoza, que se llevó la vida de once personas, entre las que había niños y niñas.

Las reacciones por parte del Partido Popular, con su presidente, Alberto Núñez Feijóo, no se han hecho esperar. El líder del PP ha condenado la noticia precisamente en Zaragoza, ciudad que fue sacudida por el terrorismo, argumentando que es el precio para asegurarse el apoyo de Bildu para “el último decreto ley” del Gobierno. “No todo vale para seguir en política ni para ser seguir presidiendo”, ha asegurado. Unas informaciones que, a su parecer, han hecho que “a cualquier persona le haya sentado mal el desayuno hoy”.

Bildu, ha dicho, “vive mejor que nunca con Sánchez” y un Ejecutivo que ha aceptado “el chantaje permanente los últimos cuatro años”. Si ellos llegaran a la Moncloa, ha prometido que las relaciones con este partido no serán así y los presos que soliciten un acercamiento deberán aceptar “que no es posible sin pedir perdón y colaborar con la justicia” en los 300 crímenes que quedan sin esclarecer.

“El PP no aceptó el acercamiento de presos con delitos de sangre a menos que se arrepintieran. No vale todo y estoy convencido de que muchos votantes socialistas no lo van a aceptar”, ha concluido.

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