Entre las ventajas de la TCP, Sánchez-Garnica ha destacado que “permitirá recortar distancias y tiempos de recorrido del transporte de mercancías

El Senado ha aprobado este miércoles por amplísima mayoría la moción del senador del Partido Aragonés (PAR), Clemente Sánchez-Garnica, para “recuperar e impulsar para España y Europa el proyecto para conectar la Península con el resto de Europa mediante un gran corredor ferroviario a través de Aragón: la Travesía Central del Pirineo (TCP)”. La moción ha obtenido 223 votos a favor, 19 en contra, y catorce abstenciones.

La iniciativa, reivindicación con solera del Partido Aragonés —que preside Arturo Aliaga, vicepresidente del Gobieno de Aragón— insta al Gobierno a adoptar las medidas necesarias para definir el trazado más adecuado para que la infraestructura pueda entrar en funcionamiento “antes de finalizar 2050”, según especifica la moción.

“No se trata de estar en contra o a favor del corredor mediterráneo, o del Atlántico, sino de plantearse si es necesario impulsar nuevas conexiones transeuropeas, y la respuesta es sí”, ha explicado el senador aragonesista.

Una afirmación que coincide con las conclusiones del trabajo que un grupo de expertos ha realizado para el Instituto Español de Estudios Estratégicos del Ministerio de Defensa que incide en la necesidad de impulsar una salida a Europa desde España por el centro de los Pirineos por motivos geopolíticos, económicos, logísticos, sociales y culturales, entre otros.

“Las conexiones de la Península Ibérica con el resto de Europa son muy limitadas”, ha explicado Sánchez-Garnica. Así, mientras Italia comparte con Francia siete conexiones ferroviarias transfronterizas, este último país solo comparte con el nuestro los pasos por ambos extremos pirenaicos, “estando ambas conexiones relegadas a un segundo plano por la prioridad de las líneas de viajeros y las dificultades del ancho de vía”.

O lo que es lo mismo, explica el senador del PAR, “las infraestructuras de los corredores ferroviarios para el transporte de mercancías existentes no son suficientes. Hay que acometer nuevas inversiones y debe apostarse por la Travesía Central del Pirineo”.

Razones a las que se suma otra de especial importancia: el papel clave que el transporte por ferrocarril, tanto de personas como de mercancías, está llamado a jugar en los próximos años no sólo en el proceso de recuperación económica, sino también en la lucha contra el cambio climático.

Entre las ventajas de la TCP, Sánchez-Garnica ha destacado que “permitirá recortar distancias y tiempos de recorrido del transporte de mercancías, contribuirá a resolver los cuellos de botella transfronterizos, potenciará la posición logística de España y Portugal impulsando las terminales ferroviarias, las plataformas logísticas y los puertos secos de la Península Ibérica y posibilitará la creación de infraestructuras necesarias para el desarrollo industrial, única manera de fijar población”.

“Se trata —ha dicho el senador del PAR— de un proyecto viable, barato y necesario, un proyecto de transformación global del territorio más allá de la reivindicación concreta de una infraestructura o una inversión local específica”.

LO MÁS VISTO