Una delegación aragonesa, encabezada por la vicepresidenta primera de las Cortes, María Rodrigo, se ha desplazado hasta Madrid para presenciar el debate

El Senado ha aprobado este martes de forma definitiva la reforma del Estatuto de Autonomía de Aragón. La Cámara Alta ratifica así la modificación de esta norma tras superar los trámites en las Cortes autonómicas y el Congreso de los Diputados, con 239 votos a favor y 20 abstenciones, sin ningún “no”, tras casi nueve meses de tramitación parlamentaria.

Este era el último trámite que debía superar para su aprobación final. Las principales novedades que se establecían eran la supresión de los aforamientos y el blindaje de los 14 diputados en la provincia de Teruel, independientemente de su representatividad por población. En la práctica, la supresión de los aforamientos supondrá que los parlamentarios de las Cortes y los miembros de la DGA no sean juzgados por el TSJA, en el caso de que hayan cometido delitos en Aragón, o por el Tribunal Supremo, si los han realizado fuera de la Comunidad, sino por tribunales ordinarios.

“PROFUNDIZAR EN NUESTRO AUTOGOBIERNO“

Durante el debate, el senador socialista José Antonio Cosculluela ha destacado cómo el Estatuto “ha significado profundizar en nuestro autogobierno”, así como “mejorar nuestro funcionamiento institucional y ampliar y consolidar los derechos de la ciudadanía aragonesa”. “Aragón se caracteriza por su medio rural, por su amplitud y dispersión territorial, por su baja densidad, pero nuestra mayor riqueza son nuestros hombres y mujeres que mantienen vivo el territorio, porque quieren seguir viviendo en sus pueblos para poder desarrollar su proyecto vital. Por eso nuestro compromiso a lo largo del tiempo para revertir esta tendencia ha sido claro”, ha añadido.

Por su parte, la popular Ana Alós ha defendido que el Estatuto ha servido para contribuir “desde la tenacidad, lealtad, concordia y pacto” a “enriquecer la historia común de nuestra nación”, suponiendo el inicio del “Aragón moderno”. “Los aragoneses nunca entendimos el autogobierno como una puerta abierta a la traición, sino que nos permite convencernos de que nuestro servicio a la nación debe sumar y no restar, multiplicar y no dividir. Durante estos 40 años el estatuto ha sido una obra viva, que ha sabido responder y adaptarse a esa interpretación que los aragoneses hacemos de nosotros mismos”, ha remarcado.

Mientras, el senador del PAR, Clemente Sánchez-Garnica, ha celebrado que esta aprobación haya coincidido con un “día idóneo” como el Día del Justicia, una “institución singular y básica aragonesa” para “proteger y defender los derechos individuales y colectivos de la ciudadanía y la tutela del ordenamiento jurídico aragonés”. “Nadie puede cuestionar que su entrada en vigor, en agosto de 1982, supuso un hecho fundamental en la historia de la Comunidad al permitir la restauración de las libertades, las instituciones aragonesas y nuestro derecho foral”, ha afirmado.

NUEVE MESES DE TRAMITACIÓN PARLAMENTARIA

Una delegación aragonesa, encabezada por la vicepresidenta primera de las Cortes, María Rodrigo, se ha desplazado hasta Madrid para presenciar la aprobación del cuarto cambio normativo de la norma básica autonómica. Rodrigo ha estado acompañada por algunos de los diputados que conformaron la ponencia en el Parlamento: Darío Villagrasa (PSOE), Mar Vaquero (PP), Beatriz García (Cs), Itxaso Cabrera (Podemos) y Carmen Martínez (CHA).

La tramitación de la reforma comenzó en el mes de marzo, cuando el proyecto superó el debate de totalidad en el Pleno del Parlamento. Tras celebrar el trámite de audiencias legislativas, se presentaron un total de trece enmiendas por parte de los grupos parlamentarios, que fueron estudiadas en la ponencia, que se constituyó en junio. Las Cortes aprobaron el dictamen de la ponencia en junio y dejaron listo el texto para que fuera debatido en el Congreso de los Diputados.

CUARTA REFORMA DEL ESTATUTO

Las Cortes Generales aprobaron el 10 de agosto de 1982 el Estatuto de Autonomía de Aragón, un hecho que ha permitido a la Comunidad ejercer su autogobierno hasta el día de hoy. En 1994 se aprueba la primera reforma, que sirvió para incorporar una serie de competencias que amplió esta capacidad de autogobierno. Tras esta aprobación, comenzó la tramitación de la segunda, que culminó en 1996. Esta modificación de la norma básica de la Comunidad redescubrió la identidad histórica, alentó la participación y procuró el desarrollo socioeconómico y el reequilibrio territorial de Aragón.

La reforma del Estatuto de Autonomía de 2007 es más que una simple reforma, es la aprobación de un nuevo Estatuto, y es que creó un marco jurídico radicalmente distinto para los poderes públicos aragoneses. De hecho, y desde un punto de vista jurídico, esta reforma es, en realidad, la primera de esta nueva norma. Para la conformación del texto, las Cortes de Aragón crearon en 2004 una ponencia especial que incidió en la participación de Aragón en decisiones estatales, en la búsqueda de un modelo de financiación que tuviera en cuenta las peculiaridades aragonesas y en la creación de cauces para participar en las decisiones de la UE que afectaran a sus competencias.

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