Lambán durante su discurso de Año Nuevo en el aeropuerto de Caudé
El presidente de Aragón, Javier Lambán, ha felicitado el año desde el aeropuerto de Teruel

Como es tradición, el presidente de Aragón, Javier Lambán, se ha dirigido hoy a todos los aragoneses felicitarles el Año Nuevo a través de un discurso grabado en el aeropuerto de Caudé (Teruel). Un discurso en el que Lambán ha querido hacer referencia a todos los hitos de este año, destacando especialmente las repercusiones de la pandemia en el sistema sanitario y la guerra en Ucrania, pero queriendo poner también el foco en lo bueno, como el 40 aniversario del Estatuto de Autonomía de Aragón o su entrevista con el Papa Francisco.

“Terminamos una legislatura que ha sido muy difícil para todos. La pandemia y la guerra han traído mucho dolor y muchos quebrantos y nos han obligado a emplear todas nuestras fuerzas en hacerles frente y en reparar sus destrozos”, ha comenzado Lambán. Sin embargo, el presidente de Aragón no ha querido detenerse mucho tiempo en lo negativo, prefiriendo basar su discurso en ensalzar los progresos que se han hecho en la comunidad desde la creación del Estatuto de Autonomía. “Después de 40 años de autogobierno, Aragón es una tierra donde se vive bien, una región situada al nivel de otras comunidades a las que en otros tiempos admirábamos con envidia y ahora miramos de igual a igual”, ha declarado Lambán.

En ese sentido ha puesto como ejemplo a Teruel y su aeropuerto, impulsado en 2003 por el Gobierno de Marcelino Iglesias. Pero no se ha olvidado del resto del territorio donde, ha señalado, se han producido también grandes avances. Lambán se ha congratulado de haber “asentado una manera de pensar y de hacer Aragón, reconocida y respetada en toda España. Hemos ido fijando una manera eficaz de aprovechar nuestros recursos, sea el territorio, el agua, el viento, el sol, la situación geográfica o el talento”. Además, ha declarado que “se acabó lo de alimentar con nuestros recursos las economías de otras regiones” para centrar los esfuerzos en dotar a Aragón “de un sistema energético propio, acercando la producción al consumo, para reducir a la mitad el precio de la luz a las familias y a las empresas aragonesas y para atraer nuevas inversiones».

RETOS DEL 2023

El presidente ha señalado que en el 2023 se pondrá fin a una legislatura difícil, empañada primero por la pandemia y después por los efectos de la guerra Rusia-Ucrania. La primera sometió al sistema sanitario a un grave estrés rompiendo, según Lambán, algunas de sus costuras, pues ya daba muestras de agotamientos como la falta de profesionales sanitarios.

A este respecto Lambán ha querido recordar que, desde su primer presupuesto en 2016, “se ha incrementado la partida de Sanidad en mil millones de euros, y se aumentará un 15% en el presupuesto de 2023”, con el que se mantendrá “uno de los gastos per cápita más altos de España. Seguiremos reduciendo las listas de espera y mejorando la atención primaria”. No obstante, se ha propuesto ir a la raíz del problema “y vamos a buscarla liderando en España una iniciativa potente que aporte una solución definitiva”.

Como consecuencia de la guerra, el presidente ha reparado en la inflación y su impacto en los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, “a los que ayudaremos con medidas complementarias a las que está adoptando el Gobierno de España, sin olvidar la rebaja del impuesto a las rentas medias y bajas que aprobó recientemente el Gobierno de Aragón con efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2022”. Y de igual manera, ha afirmado que su ejecutivo ha estado en todo momento al lado de los empresarios, “motor fundamental del progreso de la Comunidad”, animado al diálogo social para que los trabajadores no vean comprometido su nivel de vida ni las empresas su viabilidad.

Precisamente, en materia económica, ha recordado que a los sectores tradicionales de la economía aragonesa (agricultura, ganadería, agroindustria o turismo), se han sumado luego la automoción y la industria del papel y, más recientemente, la logística, la industria farmacéutica, la aeronáutica, la economía “cloud” difusora de la digitalización o diversas ramas de economía circular.

Desde 2015, el Gobierno de Aragón ha impulsado y declarado el interés autonómico de 80 proyectos, que generarán en torno a 20.000 empleos, y creando una economía diversificada en sectores punteros en tecnología y en empleo de calidad.

Para hacerlo posible, el presidente aragonés ha insistido en que es preciso preparar adecuadamente a los jóvenes, para lo que se ha acordado un plan de Formación Profesional para 200.000 aragoneses, con una inversión de 200 millones de euros hasta 2024, además de un plan de viviendas de alquiler para jóvenes ya puesto en marcha, con vistas a habilitar 20.000 en los próximos años.

Pero el presidente Lambán aspira también a que Aragón sea líder en la lucha contra el cambio climático, con objetivos ambiciosos en la eliminación de emisiones difusas, en la sustitución de fertilizantes minerales por orgánicos o en las prácticas de economía circular.

Y, ante todo, que Aragón sea espacio por excelencia de igualdad y bienestar, donde hombres y mujeres, jóvenes y mayores, personas discapacitadas, habitantes de la ciudad y del medio rural se sientan amparados por los mismos derechos y por las mismas oportunidades.

ARAGÓN, EJEMPLO EN ESPAÑA

Lambán también cree que “nuestra manera de hacer Aragón necesita el fortalecimiento de España como gran proyecto nacional, pero no con los aragoneses como meros sujetos pasivos, sino como actores principales de la empresa”. Por eso, ha vuelto a expresar su preocupación “ante la división y el frentismo que van instalándose en nuestra sociedad y ante la erosión de las instituciones, como acertadamente advirtió el Rey en su Mensaje de Navidad”.

Así, se ha mostrado partidario de que quienes creen en la España constitucional han de ser autocríticos ante la falta de entendimiento de los partidos moderados, “lo cual da como resultado que la gobernabilidad del país dependa cada vez más de extremistas, radicales e independentistas que no aspiran más que a romper España y acabar con la Constitución”.

Ante esta situación, asegura el presidente del Gobierno autonómico, “nadie tiene más títulos que Aragón para reivindicar el valor del pacto y de la moderación, así como el cumplimiento estricto de la ley”.

Y, según Lambán, el gobierno cuatripartito formado por PSOE, PAR, Podemos y Chunta, es un ejemplo de ello. Pese a que nadie creyó en su viabilidad, las cuatro fuerzas políticas han sido capaces de aprobar cuatro presupuestos en tiempo y forma, de fortalecer los servicios públicos, impulsar la economía y demostrar eficacia y decisión, generando una gran estabilidad política y social en la Comunidad.

El presidente también ha recordado la entrevista con el Papa Francisco, quien le insistió en que las ideologías no deben estar nunca por encima del interés general y que la unidad ha de prevalecer siempre sobre el conflicto.

A modo personal, Javier Lambán se ha retratado como perteneciente a una generación que nació en pleno franquismo, que conoció la terrible historia de la Guerra Civil de boca de sus abuelos, que vio a sus padres aprobar una Constitución y construir una democracia ejemplar y que vivió la Transición en la Universidad. “Ello me da perspectiva vital suficiente para saber lo que se pierde por la vía del enfrentamiento y lo que se gana por la vía del entendimiento”.

También ha confesado algunas vivencias personales a lo largo de esta legislatura, en la que ha conocido “la cara más áspera de la enfermedad, lo cual ayuda a identificar lo verdaderamente valioso”, y se ha convertido en abuelo, “lo cual es un estímulo imbatible para trabajar por un mundo mejor”.

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