Diálogos para el Desarrollo en Zaragoza
Ambos coinciden en que los comicios del día 28 tendrán una lectura local y nacional

Este 28M habrá territorios que pueden marcar el cambio de color político en el conjunto del país, a modo de adelanto de las generales. Aragón, la Comunidad Valenciana, Sevilla o Madrid son algunos de ellos, según el exministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, que este jueves en Zaragoza ha señalado estas plazas como “vitales”. En ello coincide con el socialista Eduardo Madina, que desea una victoria de Javier Lambán, con quién no oculta su simpatía.

Han sido los protagonistas de los Diálogos por el Desarrollo celebrados en la capital aragonesa, con las elecciones flotando en el ambiente. Para García Margallo, también eurodiputado del PP, cobran importancia, aunque en una segunda línea, “La Rioja, Baleares, Extremadura o Castilla la Mancha”. E incluso se atreve a aventurar que, si los barones socialistas de estos puntos no revalidan sus gobiernos, tal vez pidan rendir cuentas a Sánchez, “el maestro armero que vive en Moncloa”.

En clave partidista, el que fuera ministro con Mariano Rajoy pide prestar atención este 28M, entre otras cuestiones, a los resultados de Unidas Podemos que puedan desencadenar su integración en Sumar, la diferencia entre PP y PSOE y la distancia que separe a los populares de Vox. “Es el primer tiempo de un partido que termina en diciembre”, insiste, aunque en cualquier caso “hacer pronósticos es muy complicado”.

MADINA: “EN ARAGÓN, LAS MAYORÍAS ABSOLUTAS ESTÁN LEJOS”

Y en la misma línea, incluyendo a varios partidos en la ecuación, ha continuado Eduardo Madina. “En Aragón, las mayorías absolutas están lejos, parecen posibles en Galicia y poco más”, ha asegurado. Según él, esto no es una muestra de debilidad, más bien lo contrario, y la Comunidad a su juicio ya ha dado muestras de saber alcanzar acuerdos en los últimos tiempos.

Las municipales y autonómicas son muy importantes, más cuando vienen unas generales. La lectura del domingo 28 va a ser doble”, ha añadido. No solo ha analizado la actualidad política, sino que también se ha referido a la económica, ensalzando la capacidad industrial, hostelera y de servicios de la región. Queda pendiente, a su juicio, trabajar sobre los salarios y las “inflaciones enloquecidas” de los precios.

Más comedido ha sido García Margallo, quien ha incidido en “el paro, la productividad y desequilibrio de las cuentas públicas” como tres de los “problemas estructurales” de la economía española. En los próximos años, asegura, el país deberá someterse a una mayor “disciplina fiscal”, una vez el Banco Central Europeo deje de “comprar activos y deuda pública”: “Habrá dinero pero no para todos, sino para aquellos que garanticen al acreedor que obtendrá el reembolso de los préstamos”.

De fondo, azota la despoblación. “Hay soluciones eficaces a corto plazo, como acercar los servicios, pero hay una tendencia de trasladarse a las ciudades. No creo que sea fácil de corregir”, ha valorado el miembro del PP en el Parlamento Europeo, mientras su homólogo socialista está seguro de que las políticas estatales tienen en cuenta el problema, lejos de soluciones “mágicas”.

LO MÁS VISTO

TE PUEDE INTERESAR