Los porteros del Zaragoza en un entrenamiento
Ratón apunta a la titularidad ante el Burgos. Foto: Carlos Burillo

Desde que empezó la nueva temporada, el Real Zaragoza ha tenido que estar sufriendo cada partido para intentar anotar algún gol siendo su problema principal. Con la llegada de Fran Escribá, se sumó una baja importante en una posición más que cubierta, la portería. Cristian Álvarez estará de baja varias semanas y era un seguro bajo palos. Hubo dudas de quién sería su sustituto en los siguientes encuentros, pero el entrenador valenciano se decantó por Álvaro Ratón en los partidos de Copa ante el Diocesano y de Liga ante el Málaga. Ante el Burgos, apunta nuevamente al once.

El portero gallego inició su andadura con el conjunto maño en el Deportivo Aragón en 2015. Tras un año, el primer equipo quiso contar con él ya que vieron a un jugador con potencial y que podría aportar al Zaragoza. Con la llegada de Cristian en la temporada 17-18, Álvaro Ratón perdió protagonismo y pasó a esperar su turno en el banquillo en la mayoría de partidos. Solo se contaba con él en los choques de Copa del Rey y cuando Cristian no estaba disponible.

Este verano hubo dudas sobre la continuidad de Álvaro Ratón y estuvo a punto de marcharse de la capital de Ebro si no se hubiese dado una situación rocambolesca con el tema de Gaizka Campos. Finalmente, el club optó por fichar a Dani Rebollo y obligó la continuidad del guardameta gallego. Un déjà vu constante para Ratón que, de nuevo, tiene que luchar a la sombra de Cristian.

A GOL ENCAJADO POR PARTIDO

La campaña pasada solo disputó cuatro encuentros en Liga con seis goles encajados, lo que suponía más de un gol por partido. Pero su peor racha fue en la temporada 20-21 en la que participó en cinco encuentros y le anotaron un total de once tantos promediando más de dos goles. Su debut este año ha sido ante el Diocesano y, además de consagrar una derrota, la actuación del portero del Real Zaragoza no fue la más afortunada cometiendo un penalti que, a la postre, sería decisivo en el devenir del partido y la eliminación de la Copa del Rey.

En el último choque liguero, Álvaro Ratón tuvo que ponerse los guantes en La Romareda y volvió a dar muestras de baja confianza debido a la inactividad competitiva. Su participación no fue exitosa en la tónica habitual del equipo durante esta temporada en casa, con la diferencia de que cuando falla un portero la catástrofe es aún mayor. Sin duda que en las próximas jornadas deberá dar un paso al frente, como sus compañeros, para sacar al equipo a flote y aumentar la tan esperada competitividad. A pesar de que el equipo no esté en su mejor momento, Ratón debe asumir la responsabilidad ante la ausencia del pilar del equipo para que el tema de la portería no sea otro dolor de cabeza para Fran Escribá.

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