Escribá al lado del bus del Zaragoza
El míster no ha querido calificar de "final" el choque. Foto: Real Zaragoza

El Real Zaragoza tiene una necesidad imperiosa de ganar al Ibiza, último clasificado que visita La Romareda este sábado. Ahora bien, el míster, Fran Escribá, ha querido quitar hierro y presión a sus jugadores, algo que, por otra parte, no vendrá mal después de llevar más de un mes sin conocer la victoria. “Nuestra mentalidad es ir a por el partido e intentar ganar, pero no quiero ser tremendista ni fatalista pensando que si no ganamos va a ser un desastre porque no lo va a ser”, ha afirmado en su comparecencia.

Escribá no habla de finales, aunque ese tipo de calificativos los entiende “perfectamente”. “La importancia es muy grande, y así debemos afrontarlo, pero mirarlo como una final, no lo es. Va a haber muchos más partidos”, ha explicado. Sí que le dice a sus chicos que tienen que afrontar todos “con la misma mentalidad”. Está claro que ninguno se repite, ninguno vuelve. Desde se punto de vista “es muy importante”, pero los puntos que te sirven para alcanzar tus objetivos “son los mismos y no tienes más si ganas al primero o al de abajo”.

Las victorias curan casi todos los males en el fútbol, y desde ese punto de vista sí que quieren ganar “cuanto antes”. Piensan “en positivo”, en sumar tres puntos ante el Ibiza, y el equipo ha demostrado que puede hacerlo. “El otro día, en Burgos, aún no llevábamos un minuto y tuvimos una ocasión; a los cinco habíamos tenido dos”, ha recordado Escribá. Sin embargo, sus jugadores son jóvenes y, por la inexperiencia y el escaso recorrido, “va a ir de menos a más”. Por lo tanto, está “tranquilo” mirando hacia adelante porque irán cogiendo rodaje y “la madurez del equipo va a hacer que mejore con el paso de los meses”.

Enfrente estará un Ibiza al que ha aterrizado un viejo conocido del zaragocismo, Lucas Alcaraz. Esta situación deja a los maños “sin cierta información”. En el Real Zaragoza como es lógico, desconocen “si va va variar mucho o si va a dar continuidad”. “Nos dificulta algo el planteamiento del partido. Es de esas semanas que te centras más en lo que eres tú o en lo que quieres ser que en el rival porque no sabes exactamente qué puede pasar”, ha declarado el míster. En cualquier caso, no miran la clasificación porque “tienen jugadores con recorrido importante y sería un error hacerlo”.

“FASTIDIADOS” EN BURGOS

El Real Zaragoza ha mejorado sus sensaciones, pero no ganar es una losa. En ese sentido, noviembre ha quedado desierto, y estuvo muy cerca de evitarlo ante el Burgos. Escribá considera que sería justo llevar seis puntos en lugar de dos y eso “fastidia”, pero no cree que “frustre”. “No tengo nada que reprochar estos dos partidos. Lo dieron todo, es una exigencia que va a ser así hasta el final, pero el equipo va a cumplir porque es muy honesto en este sentido. Nos falta el acierto para conseguir una victoria”, ha declarado. Y reconoce que, aunque las sensaciones son buenas, hay que ganar.

Es una pena, pero no ganar ante el Burgos fue un mazazo. No hubo tiempo casi ni de celebrar el 1-2 porque ya se pusieron 2-2. No dio tiempo ni a retrasar un saque de puerta, un saque de banda o quedarse en el suelo. Dolió, pero hay que resarcirse ante el Ibiza. El sábado hay una cita en la que el Real Zaragoza no puede fallar bajo ningún concepto.

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