Bufandeo de alegría celebrando un gol en la grada de La Romareda
La hinchada celebra uno de los tantos ante el Huesca. Foto: Real Zaragoza

A falta de un partido para que acabe el año para el Real Zaragoza, el equipo se encuentra en la clasificación con la misma distancia tanto para la zona de play off como para los puestos de descenso, ambos a siete puntos. Los 9 puntos de 15 en las últimas cinco jornadas y el pinchazo de sus rivales han hecho que se alejen de la parte de abajo y puedan asentarse con una puntuación cómoda, con la que también pueden soñar si continúan con la buena dinámica.

El Zaragoza podría volver en 2023 más tranquilo de lo que está. Y es que, se trata de la mayor distancia respecto al descenso en lo que lleva de temporada. El próximo lunes en Butarque se enfrentará al Leganés, un duelo nada sencillo, pero si logra puntuar, conseguirían los seis partidos invictos y se asegurarán su puesto en mitad de la clasificación. Con la llegada de Fran Escribá, los blanquillos siempre han sumado en Liga con tres empates y dos victorias, lo que les ha llevado a dejar atrás sufrir jornada tras jornada.

El objetivo a corto plazo es el triunfo fuera de casa, hecho que se le resiste. Desde la presentación del técnico valenciano, las victorias solo han llegado como local, por lo que ganar fuera afianzaría todavía más que el Real Zaragoza ha aumentado con creces su competitividad. Enfrente un Leganés que viene compitiendo siempre bien en casa, con jugadores de contrastada experiencia en la categoría y que venderán muy cara la derrota.

Una victoria de los blanquillos no solo serían tres puntos más en la clasificación sino que supondría energía positiva para irse a las navidades pudiendo soñar. Sin estar, únicamente, navegando por la Segunda División y permanecer en zona de nadie sino, también, poder optar a puestos de privilegio. La afición está expectante tras la buena imagen mostrada ante la SD Huesca y espera por fin la tan ansiada regularidad que el equipo blanquillo necesita.

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