Entrenamiento La Romareda
Los blanquillos todavía están pendientes de movimiento en el mercado. Foto: Laura Trives

El Real Zaragoza entra ya en la recta final del mercado de invierno, el momento clave. Ya anunció el míster, Fran Escribá, que habría que esperar hasta “el 15 o 20 de enero” para ver movimientos. Ahora, el director deportivo, Juan Carlos Cordero, que cuenta con las 25 fichas ocupadas, trabaja primero en dar salida a jugadores con rol secundario para hacer incorporaciones. La tarea no parece sencilla, y más teniendo en cuenta que apenas quedan catorce días de mercado.

Hay varios jugadores que necesitan salir para hacerse con refuerzos. El primero, aunque no necesariamente el más importante, es James Igbekeme, quien no entra en los planes de Fran Escribá. Su salida tiene que ejecutarse para liberar salario y la correspondiente ficha, porque en esta tesitura, aunque hubiese margen salarial no habría forma de inscribir a nadie. Varios medios lo ubican en la agenda del Lugo, y parece que las negociaciones van por buen camino.

Petrovic sí que constituye una operación imprescindible y, paradójicamente, una de las más complicadas. El serbio está teniendo muy pocos minutos, participando apenas en nueve encuentros a lo largo de toda la temporada. De ellos, solo tres han sido como titular y apenas uno lo ha completado. Cobrando uno de los salarios más elevados de la plantilla y sin minutos, la situación para darle salida se complica y habrá que confiar en las habilidades de Cordero.

Todavía más difícil puede resultar la salida clave del equipo para este mercado: la de Makhtar Gueye. Se trata del jugador con el salario más alto de toda la plantilla y su fichaje es incomprensible. La apuesta del grupo inversor por Pape Gueye es muy alta, pero su nivel está lejísimos del que necesita el Real Zaragoza. Ahora bien, romper la cesión del teórico fichaje estrella de las sinergias parece una tarea complicada, por lo que apunta a quedarse en la capital aragonesa.

Otro que apenas ha jugado en lo que va de temporada es Jairo Quinteros. Su rol teórico era el de cuarto central, pero el Real Zaragoza siempre ha logrado apañarse con Jair, Francés o Lluís López. Su salida es más necesaria por su ficha o los escasos doce minutos disputados esta temporada que por una cuestión económica. En cualquier caso, la dirección deportiva también trabaja para ejecutar la salida del joven central.

OTRAS POSIBLES SALIDAS

Más nombres que podrían dejar huecos si fuese necesario son los de Vigaray o Manu Molina, aunque son casos bien diferentes. El lateral derecho, si se encuentra bien recuperado, puede ser uno de los mejores laterales de la categoría, pero las lesiones han hecho estragos en él desde que llegó. Por lo tanto, no es descabellada su salida en este periodo de invierno.

Por su parte, el centrocampista, menos llamado a salir, ha ido perdiendo importancia desde que llegó a la capital aragonesa. Con Juan Carlos Carcedo era fijo, pero desde la llegada de Fran Escribá, sus apariciones son residuales y solo ha sido una vez titular. Así se encuentra un Real Zaragoza al que apenas le quedan catorce días de mercado, contando este miércoles, y que, si quiere reforzar al equipo, deberá deshacerse de uno de estos jugadores.

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