Alarcón pide explicaciones al árbitro con la tarjeta roja en la mano
Alarcón veía la tarjeta roja nada más empezar el último partido. Foto: LaLiga Smartbank

El equipo de Fran Escribá sufrió el pasado domingo dos expulsiones en el encuentro frente al Sporting de Gijón. Esta temporada no es la primera vez que acaba con inferioridad numérica en el terreno de juego, y ya son seis jugadores diferentes los que han visto la tarjeta roja hasta el momento. Estas infracciones no ayudan a la mejoría del Real Zaragoza, que se suma a la falta de efectivos para rotar cuando les surgen este tipo de problemas.

El partido de Gijón quedó marcado a los siete minutos tras el gol de los locales y la expulsión de Alarcón, que en un principio parecía un lance del juego más, sin embargo, después de visionarla detenidamente, se trataba de un pisotón con los tacos difícil de justificar. El conjunto blanquillo tuvo que luchar a contra corriente por los dos reveses recibidos en el arranque del partido, y poco pudo hacer con la siguiente expulsión de Nieto por doble amarilla.

Solo habían pasado tres partidos desde que Francés se fuera al túnel de vestuarios en Leganés después de ver la segunda amarilla por pisar el punto de penalti. Aquel encuentro en el que los maños empezaron adelantándose en el marcador, se diluyeron tras los errores individuales y no pudieron revertir la situación con diez jugadores sobre el terreno de juego.

TRECE PUNTOS PERDIDOS CON INFERIORIDAD

El primer expulsado del curso sería Jaume Grau ante el Cartagena, conllevó perder los primeros tres puntos de la temporada. Y es que la inferioridad numérica frente a los rivales, ha mermado en la mayoría de sus partidos al conjunto aragonés. En total, trece puntos que no han logrado sumar ante Cartagena, Racing de Santander, Burgos, Leganés y Oviedo, todos con un denominador común: las expulsiones de los jugadores maños.

Un punto conseguido en Burgos, en los cinco partidos que han acabado con uno menos en el terreno de juego, pone en una situación critica a un Real Zaragoza que es incapaz de reaccionar ante los imprevistos de las expulsiones, muchas de ellas, fruto de la juventud y nerviosismo en que no solo se encuentra el equipo, sino también la afición.

LO MÁS VISTO