El regreso de Iván Azón ha sido la gran novedad de Escribá en el once titular

Paso enorme del Real Zaragoza hacia la permanencia. El cuadro blanquillo sumó un descomunal triunfo ante uno de los claros favoritos al ascenso como el Granada gracias a una obra de arte entre Bermejo y Fran Gámez que el lateral envió al fondo de la red. El equipo de Escribá mejoró notablemente sus prestaciones ofensivas con su cuarteto estrella como titulares e incluso dejó con vida a los nazaríes tras diez minutos donde Iván Azón, de nuevo titular, perdonó dos ocasiones a puerta vacía.

Avisó Fran Escribá en la previa que no se iba a guardar nada y que saldría con los mejores, y así lo cumplió. El técnico juntó por primera vez de inicio a Bermejo, Bebé, Giuliano e Iván Azón buscando las cosquillas de un Granada que aspiraba a volver a colarse en ascenso directo. El técnico nazarí, Paco López, guardaba a José Callejón en el banquillo pero amenazaba con Uzuni, máximo goleador de la categoría, y Weismann en ataque.

El Real Zaragoza quiso meter ritmo al inicio del partido y en cuanto recuperaba el balón buscaba sin pensar la velocidad de Iván y Giuliano, hoy con más libertad y movimiento en ataque con el canterano al lado. El zaragozano tuvo la gran ocasión de los primeros minutos, pero, con todo a placer, no acertó a rematar un delicioso centro de Giuliano. Respondió el Granada con un pase de la muerte de Uzuni que cortó in extremis Jair cuando Weismann ya se estaba relamiendo.

Más clara fue todavía la que tuvo Iván dos minutos después, pero no pudo aprovechar un servicio de Bermejo a puerta vacía, evitando la defensa nazarí sobre la línea el 1-0 y llevando las manos a toda la grada zaragocista. Diez minutos tardó Azón en confirmar que, con él sobre el verde y más allá de los dos fallos clamorosos, el Real Zaragoza tiene más argumentos para hacer daño en ataque. Incluso intentó Francho marcarse un “Santi Aragón” desde el centro del campo, pero Raúl Fernández atrapó bien colocado.

Dejó vivo el Real Zaragoza al Granada tras esa primera oleada y los andaluces fueron creciéndose con el paso de los minutos. Jair tuvo que hacerse fuerte en área pequeña para desviar a córner un centro de Carlos Neva directo a la cabeza de Weismann. Lo volvió a intentar Iván corriendo a la contra, como más le gusta jugar a este equipo, pero el disparo lo taponó Ignasi Miquel. Se precipitó ahí el canterano, que tenía a Bebé y Giuliano esperando el balón al espacio.

Sin concretar grandes ocasiones, pero el partido tenía ritmo y alegría, con los dos equipos buscando la portería contraria. Lo intentó el Zaragoza con un córner que Bebé, más desaparecido e intrascendente que en anteriores partidos, lanzó a las manos de Raúl Fernández y una falta que Bermejo, asumiendo los galones que le cedió el caboverdiano, envió a la barrera. Pero ya no perdonarían más los hombres de Escribá. Una gran combinación, taconazo incluido, entre el “10” y Fran Gámez terminó mandando a la escuadra con un exterior que bien firmaría Luka Modric.

SEGUNDA PARTE

Sin cambios tras el paso por vestuarios, el Real Zaragoza quiso seguir buscando las cosquillas a los espacios que deja la zaga del Granada. La primera intención ya fue buscar a Giuliano al hueco, pero Ignasi Miquel se interpuso y dejó que el balón saliera por línea de fondo. Se acercó al gol Bebé, con una contra desde el centro del campo hasta el área rival, pero el disparo no cogió portería y se fue demasiado desviado. Respondió Quini para los rojiblancos, que no iban a vender barata su piel, con un disparo cruzado que rozó el palo de Cristian.

Había salido mucho mejor el Zaragoza, que rozó el 2-0 con un córner lanzado por Bebé y teledirigido a la cabeza de Lluís López, que, a bocajarro, no pudo dirigir el cabezazo y, si ante el Albacete lo ajustó a la perfección, esta vez remató “al muñeco”, directo al único sitio en el que Raúl Fernández la podía detener. Siguió el cuadro blanquillo con una internada de Nieto, con más fe que cabeza, que acabaría en las manos del portero nazarí.

Pero ni mucho estaba el Granada vencido. Lo dejó claro Quini con un zurdazo desde la frontal que se estrelló en el larguero de la portería de Cristian. Y si no era suficiente, Paco López decidió dar entrada a José Callejón y Bryan para la última media hora. Poco tardó el propio Bryan en hacer daño, recortando con clase a Nieto y probando un disparo que atraparía Cristian Álvarez.

No faltaría la polémica en el minuto 65. Iván Azón remató un córner y el balón golpeó claramente en la mano de Carlos Neva, pero ni Hernández Maeso en directo ni Vicando Garrido con mil repeticiones en el VAR decidieron señalar un penalti más que claro. Mientras, Escribá refrescó al equipo dando entrada a Zapater y Puche por Jaume Grau, notable equilibrando el equipo, e Iván Azón, quizá todavía acordándose de las dos ocasiones de los primeros diez minutos.

Llegaron los últimos diez minutos con el Granada volcado y acumulando cada vez más jugadores en el área, incluido el exzaragocista Alberto Soro, mientras el Zaragoza apuraba sus fuerzas para sentenciar a la contra. Así lo intentó Giuliano, que recibió un precioso taconazo de Puche y, con poco ángulo, obligó a Raúl Fernández a sacar un milagroso pie que mantuviera con vida a su equipo.

Daba oxígeno Escribá a su equipo con Francés, Eugeni y Gueye y recomponiendo la defensa con tres centrales, que logró cerrar el vendaval ofensivo del Granada para llegar a los 44 puntos y dar un enorme paso adelante hacia la permanencia. Descomunal triunfo blanquillo ante uno de los grandes favoritos al ascenso y que claudicó ante un Zaragoza que mejoró sus prestaciones ofensivas en una primera mitad comandada por Bermejo, Bebé, Giuliano e Iván Azón.

LO MÁS VISTO

TE PUEDE INTERESAR