Lucas Alcaraz en la Ciudad Deportiva
El entrenador no cosechó buenos resultados en la capital aragonesa

Si el Real Zaragoza ha sabido salir a flote con Fran Escribá a los mandos del buque, el Ibiza se hunde como el Titanic. Y eso que el viejo conocido de la afición zaragocista, Lucas Alcaraz, pelea por ser el director de orquesta del insigne barco, maquillando la dramática situación con un poco de música. Acabar de la mejor forma posible es el objetivo del cuadro ibicenco, hundido ya en los mares de Primera RFEF, pero deseoso de dar una buena imagen. Este sábado a las 16.15 horas tiene la oportunidad.

La comparación de Lucas Alcaraz en sala de prensa definió a la perfección la tesitura del Ibiza. “Prefiero hundirme como el director de los músicos del Titanic que como el capitán del Costa Concordia”, señaló. Mejor, porque este terminó en un miserable desguace. La “excelente” idea de promover la armonía y la paz entre europeos sacando un trasatlántico a aguas marinas terminó en naufragio absoluto.

El capitán Schettino huyó de mala manera (y le acabó costando 16 años de cárcel) y no es lo que quiere hacer Alcaraz. Se siente reflejado con la música titanesca, la que puso dignidad a la catástrofe. Y así, el técnico que dirige al Ibiza desea dar un último zarpazo con el Real Zaragoza como víctima. “Hasta para hundirse hay que saber”, aseguró el entrenador. Y con los maños enfrente, buscarán sumar tres puntos más.

Descendido matemáticamente, el Ibiza solo tiene en juego maquillar la temporada. El proyecto, abocado a terminar cayendo por la falta de arraigo futbolístico en la isla, firmó su sentencia antes de la llegada de Lucas Alcaraz. Únicamente con Juan Carlos Carcedo a la cabeza pudo mantenerse en la categoría de plata del fútbol español y ahora intentará pelear por su regreso.

EL FUTURO EN JUEGO

Alcaraz también apelaba al futuro de ese grupo de jugadores. “Hay que competir”, insistió el entrenador, que quiso eliminar todo tópico relacionado con los que tienen poco en juego y la obligación de ganar en los rivales. “En 15 días nos tenemos que buscar el futuro”, aseguraba el técnico del Ibiza, recalcando la importancia de finalizar de la mejor manera posible.

Enfrente un Real Zaragoza con el escudo por bandera. Y, con todo respeto al Ibiza, es el que más pesa de la categoría. Por lo tanto, quien tiene la máxima obligación es el cuadro de Fran Escribá. La aspiración tras una temporada para olvidar es alcanzar el octavo puesto, pero no es cuestión menor otorgar algo de ilusión para el año venidero. Y respetar un escudo que se encuentra entre los más laureados del fútbol español.

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