Una historia real recogida en un documental. Imagen de Daniel Triguero

Puyuelo, un pueblecito ubicado en el Pirineo oscense, despoblado, vacío y en ruinas. Hasta que dos alemanes y dos belgas se propusieron reconstruirlo. Poco a poco y siguiendo la tradición, estos cuatro jóvenes fueron colocando de nuevo piedra a piedra para acabar asentándose allí, devolviendo a las calles su pulso vital y recuperando su patrimonio. Una historia real que ha pasado a la gran pantalla gracias a la periodista Sara Sarrablo. Natural de Boltaña, este sábado estrena en su pueblo natal el documental “Puyuelo”.

Sarrablo decidió contar la historia de estos chicos al conocerlos hace tres años. Dos de ellos venían desde Bélgica y los otros dos de Alemania. «Vinieron por el Pirineo oscense en busca de algún pueblo donde poder asentarse y empezar de cero», explica Sara. La historia de estos jóvenes la cautivó: «Cómo alguien de fuera viene a recuperar nuestros pueblos, que se pierden, en vez de recuperarlos nosotros». Su sueño era «llevar un estilo de vida alternativo al sistema capitalista, entonces se asentaron en Puyuelo», en el valle de la Solana.

Una vez instalados, comienzan a reconstruir el pueblo desde las ruinas, plantan sus huertos, se autoabastecen, contaminan y consumen lo mínimo posible. «Realmente han conseguido llevar otro estilo de vida», asegura la directora del documental, quien confiesa que «me impregnaron la alegría y las ganas que tenían de descubrir otros lugares y perseguir sus sueños».

Poco a poco y siguiendo la tradición, cuatro jóvenes belgas y alemanes reconstruyeron Puyuelo para asentarse allí. / DANIEL TRIGUERO

Puyuelo estaba «completamente en ruinas», mientras que otros pueblos del valle no lo estaban tanto, pero ellos «lo reconstruyen piedra a piedra desde las ruinas absolutas». Eso sí, siempre respetando el entorno natural, la tradición y «cómo era el pueblo antes», por lo que también utilizan materiales como barro, paja o cal.

Esta historia real, ahora recogida en un documental, «creo que va a cambiar la conciencia de la gente de la zona», lo cual es uno de los objetivos de Sara Sarrablo. Romper y cambiar la manera «de mirar a este tipo de gente que llega y se asienta en estos lugares», porque muchas veces «se tienen estereotipos o la percepción de que la gente de fuera viene a ocupar nuestros pueblos».

No solo los cuatro jóvenes aparecen en el documental, también gente que hace decenios vivían allí. Así, «se ve una evolución de las personas de allí, que ven como algo malo que vengan de fuera a ocupar su pueblo», señala Sarrablo. «Creo que es lo que más va a llamar la atención, que van a cambiar su visión sobre estos chicos». Y también la directora pretende que se les llegue a admirar, ya que «están haciendo una labor de recuperación del patrimonio, de un estilo de vida y de una tradición que sin ellos se habría perdido».

La directora, Sara Sarrablo, junto a uno de los protagonistas, que vivió en Puyuelo hace décadas. / DANIEL TRIGUERO

Un insólito rodaje en Puyuelo 

Puyuelo es un documental que lleva a sus espaldas un año de trabajo. Tras investigaciones sobre el valle o la despoblación de la zona, la búsqueda de las personas que habían vivido antes en el pueblo, el rodaje y la postproducción, por fin llega el momento de proyectarlo este sábado a las 19.00 horas. Boltaña es el lugar elegido, y es que allí se celebra durante esta semana la XIX edición de Espiello, el Festival Internacional de Documental Etnográfico de Sobrarbe.

«Si no fuera Boltaña, no hubiera querido un sitio distinto para estrenar mi película», afirma Sara Sarrablo. Y es que «para mí no hay nada más gratificante que presentarla en mi pueblo y que la vean también aquellos que me ha apoyado en todo este proceso -que son de allí-«. Además, la directora se muestra orgullosa de que «la gente vea todo el trabajo que he hecho» porque «tampoco están muy acostumbrados a ver este tipo de rodajes». Explica que cuando la veían con las cámaras, debían pensar: “¿Qué está haciendo Sara?”.

Puyuelo se ubica en el valle de la Solana, en el Pirineo oscense. / DANIEL TRIGUERO

Para ella, lo más difícil de todo el proceso ha sido «trabajar con personas mayores», ya que los que vivían antes en Puyuelo son dos ancianos de más de 80 de años. Ellos «estaban encantados» por el hecho de que «alguien se interese por su historia, les ofrezca hacer algo nuevo y salir de la rutina, es muy gratificante». Aun así, declara que «cuesta trabajar con personas mayores» porque «nunca habían visto una cámara o no habían hablado delante de un micro, por ejemplo». Pero «pusieron mucho de su parte y salió todo bien», expresa Sara Sarrablo.

 

El equipo del documental «Puyuelo»

De la misma manera, «los chicos que vienen de fuera han dejado su país para ir en busca de nuevas oportunidades y cumplir sus sueños, lo que también tiene que ver con el arraigo a una tierra», cuenta Sara Sarrablo. En el municipio de Puyuelo sufrieron «ese tipo de despoblación forzada», un hecho «que no se conoce porque todo el mundo piensa que la gente se fue de allí de forma voluntaria». Así como la historia del pantano de Jánovas en muy conocida, «se deja de lado la historia de pequeños pueblos como puede ser Puyuelo», concluye.

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