En apenas diez segundos desaparecieron del paisaje andorrano las emblemáticas estructuras de 107 metros de alto y 83 de diámetro

Quedan escasos días para dejar atrás un 2022 que quedará marcado en los libros de historia por la elevada inflación que sufrió todo el país y que alcanzó cotas prácticamente inimaginables, alcanzando en Aragón el 11,4%. Aunque ya finalizó el año pasado en el 7,2%, la invasión de Rusia a Ucrania derribó todas las perspectivas y terminó por disparar el precio de los carburantes hasta llegar al pico en julio.

Ante la crisis que se avecinaba, Moncloa reaccionó con dos medidas que han resultado clave para aguantar el temporal: la llamada excepción ibérica que topaba el precio del gas y la reducción de 20 céntimos/litro en el carburante. Paralelamente, Europa actuaba en julio con una subida de los tipos de interés, la primera en once años, pasando del 0% al 0,5%, que se iría incrementando progresivamente hasta el 2,5% con el que cerrará el 2022, y que resulta fundamental para la economía de muchas familias que verán crecer el pago de su hipoteca. De hecho, muchas ya se adelantaron y dieron el paso antes del verano, provocando un “efecto anticipo” que llevó a la compraventa de vivienda a niveles de 2008.

En Aragón, aunque el presidente, Javier Lambán, ha reiterado constantemente que sus competencias eran muy limitadas para sortear la crisis, el Ejecutivo apostó por una reforma fiscal que rebajaba el tramo autonómico del IRPF hasta una renta de 50.000 euros, dejándose sentir con repercusiones graduales y descendentes hasta los 90.000 para no penalizar las declaraciones conjuntas. También incluía una modificación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones o impuestos ambientales.

No obstante, las secuelas económicas no variarán con la entrada del año nuevo, ya que las primeras previsiones hablan de dificultades y ciertas tensiones. Todavía con las cadenas de producción plagadas de incertidumbre y ERTE, cambios en los flujos de suministro y escasez de materias primas, la DGA estima una evolución de la economía para 2023 al 2,1%, mientras que CEOE la limita a un 0,6% e Ibercaja, a un 0,1%, aunque sin llegar a entrar en recesión.

ANDORRA, DEL ADIÓS A LAS TORRES DE LA TÉRMICA AL HOLA AL NUDO MUDÉJAR

Si una región aragonesa ha tenido protagonismo durante los últimos doce meses esa ha sido Andorra, que ha pasado de las lágrimas al despedirse de las tres torres de la Térmica a llenarse de expectativas con el proyecto de Endesa para las cuencas mineras, sin olvidar a otras iniciativas como la de Oxaquim, con 400 empleos, o JV20, con entre 100 y 150 puestos de trabajo.

Así, y mientras avanzaban las labores de desmantelamiento de la Central, llegaba ese 13 de mayo en el que Endesa programó la voladura de las tres torres. En apenas diez segundos desaparecieron del paisaje andorrano las emblemáticas estructuras de 107 metros de alto y 83 de diámetro, para lo que fueron necesarios 270 kilos de explosivos. “Era una instalación importante para nosotros y vinculada a Aragón. Ahora tenemos la ilusión en el proceso de transición energética y queremos continuar presentes en la comarca”, avanzaba el director de la compañía en Aragón, Ignacio Montaner.

Porque, de forma paralela, Moncloa dirimía el concurso para adjudicar los 1.200 MW que quedaron libres con el cierre de la Térmica, que fueron entregados en su totalidad a quien los había estado produciendo durante 40 años. Además, la ministra Teresa Ribera por fin regresó a la localidad para presentar el Convenio de Transición Justa, que contemplaba una inversión pública de 200 millones de euros en 34 municipios durante los próximos siete años.

Tras la adjudicación de los MW, Endesa presentó el exhaustivo plan que había diseñado para Andorra, y que suponía la creación de 500 empleos “fijos y duraderos”, una potencia de 1.843,6 megavatios y una inversión superior a los 1.500 millones de euros. Contempla la construcción de 14 parques renovables, siete solares y siete eólicos, y dos plantas de almacenamiento de baterías, así como un electrolizador de hidrógeno verde, un compensador sincrono y un centro de fabricación de electrolizadores. Todo ello distribuido en un radio de 20 kilómetros en torno a la Térmica que permitirá aprovechar al máximo el rendimiento de estas tecnologías.

El plan de Endesa contempla la construcción de 14 parques renovables, siete solares y siete eólicos, y dos plantas de almacenamiento de baterías

EL SALTO DE FIGUERUELAS AL VEHÍCULO ELÉCTRICO

Otro sector que ha vivido un agitado 2022 ha sido la automoción, uno de los ámbitos por excelencia de la economía aragonesa. Más allá de la crisis de suministros, la planta de Stellantis en Figueruelas debía confirmar su salto al vehículo eléctrico con la participación en el Perte del Ministerio de Industria y la asignación de nuevos modelos, todavía sin confirmar oficialmente, aunque con las miradas puestas en el Peugeut 208 y el Lancia Ypsilon.

El 2022 comenzó con las miradas puestas en Volkswagen y su gigafábrica de baterías que acabó, no sin una cierta incertidumbre final, en Sagunto, próxima a la factoría de Ford en Almussafes, generando unos 3.000 puestos de trabajo, además de los proveedores y la industria auxiliar que pueda crearse a su alrededor. El Gobierno de Aragón tenía ya lista la nueva plataforma en Zuera para recibir con los brazos abiertos esa inversión, pero tendrá que esperar, girando la cabeza hacia el Perte de microchips y la fábrica de semiconductores.

En Figueruelas el trabajo continuaba para tejer el Proyecto Tesis, liderado por la factoría zaragozana y que reúne a 23 socios tecnológicos de seis comunidades, casi la mitad aragonesas, con el objetivo de ensamblar nuevos modelos eléctricos a partir de 2023. En total, supondrá una inversión de 223 millones de euros, de los que 52,2 serán financiados por fondos europeos procedentes del Perte del vehículo eléctrico.

Pero ese Perte había tenido lagunas, hasta el punto de que la ministra Reyes Maroto apenas ha tardado un par de meses es destituir a sus responsables, entre ellos, al secretario general de Industria, Raül Blanco. No en vano, los 877,2 millones adjudicados apenas suponen el 29,4% de los 2.975 millones de euros prometidos por Moncloa, es decir, quedaron sin entregar más del 70% del dinero previsto. Maroto ya confirmó desde la misma planta de Figueruelas su intención de lanzar un Perte II con una nueva línea de ayudas con los fondos sin repartir.

LA LOGÍSTICA COMO PUNTA DE LANZA DE LA ECONOMÍA ARAGONESA

Mientras tanto, otro sector continúa posicionándose para llevar a la economía aragonesa a sus niveles más altos. Y es que la logística está viviendo una época de máximo esplendor, dando empleo ya a 20.000 personas en 500 empresas, con Plaza como joya de la corona. Tanto que el Ejecutivo autonómico ya trabaja en habilitar unas 220 hectáreas más en la Plataforma Logística de Zaragoza para atender la demanda de grandes parcelas próximas a la capital aragonesa. Esta ampliación tendrá lugar hacia el sur, al otro lado de la A-2, enfrente del terreno donde se levantará el almacén de Amazon y del campo de golf de La Peñaza y cercana a Feria de Zaragoza.

Igualmente, otros proyectos buscan culminar el proyecto logístico de Aragón. Es el caso de la iniciativa de la promotora Montepino, que ha adquirido 38 hectáreas en Malpica, donde se encuentra la antigua Universidad Laboral, dos o tres grandes naves logísticas para acelerar la atracción de nuevas empresas interesadas en instalarse en el entorno de la capital aragonesa, que aspirarían a crear unos 2.500 puestos de trabajo. Supondrá una inversión de 150 millones iniciales a los que se sumarán otros 75 de los futuros inquilinos y permitirá convertir un suelo “inutilizado” en la mayor parcela logística que “jamás se haya vendido” la Comunidad, como definía Lambán.

Otros proyectos no se quedan atrás, ni mucho menos. La ampliación de la planta de Inditex, la inversión del Grupo Jorge en Zuera, la terminal de mercancías de Tamarite de la Litera, el impulso a la autopista ferroviaria Zaragoza – Algeciras, o el gran almacén de Amazon, retrasado a 2023, entre otros, quieren convertir a Aragón, si no lo es ya, en la principal plataforma logística del sur de Europa.

Lambán y el presidente andaluz, Juanma Moreno, ratificaron en Sevilla su compromiso con la autopista ferroviaria

LA SANIDAD Y EL SECTOR “CLOUD”, EN EBULLICIÓN

Por otro lado, dos sectores quieren emerger como nuevos motores económicos de la Comunidad. El primero es el farmacéutico, ya cuenta con alrededor de 4.000 afiliados a la Seguridad Social pertenecientes a este ámbito y que llegó a facturar 6.000 millones de euros en 2021. Un gran crecimiento que no se traduce solo en inversión económica, sino también en la demanda de trabajadores, que habitualmente son de alta cualificación y formación, lo que requerirá de un importante esfuerzo para adaptar la oferta a los requisitos profesionales. Algunas muestras son los proyectos de la francesa Besins Healthcare en Muel, Becton Dickinson en Zaragoza, la biotecnológica Operon o Certest Biotec, natural de San Mateo de Gállego.

Becton Dickinson tiene previsto comenzar a fabricar en su nueva planta a lo largo de 2023

Finalmente, otro ámbito protagonista en Aragón ha sido el tecnológico, que ha vivido por fin la apertura de los tres centros de datos de Amazon Web Services en Huesca, Villanueva de Gállego y El Burgo de Ebro. En total, la inversión planeada asciende a 2.500 millones de euros y llegará a generar 1.300 empleos en los próximos diez años. Además, creó un Fondo AWS InCommunities de 150.000 euros en Aragón para ayudar a grupos, escuelas y organizaciones locales a iniciar nuevos proyectos con impacto en la comunidad local.

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