Entrada de urgencias del Hospital Miguel Servet
Los neurólogos sugieren prevenir a los más jóvenes | Foto: Laura Trives

El peligro del ictus es de sobra conocido, como la primera causa de muerte en Aragón en mujeres y la tercera en hombres. También los síntomas que lo preceden, entre los que figuran la pérdida del habla, la desviación de la cara o la falta de sensibilidad en las extremidades. Y del mismo modo las recomendaciones para prevenirlo, controlando la tensión, la dieta y, en líneas generales, adoptando un estilo de vida saludable desde temprana edad.

Unas líneas a seguir que ahora los neurólogos trasladan también a los jóvenes. A los datos se remiten, ya que un 15% de los 2.400 casos que necesitaron hospitalización en la Comunidad se dieron en menores de 50, y otro 25% antes de los 65.

Las cifras se han desglosado este lunes en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, en un acto previo al Día Mundial del Ictus, que se celebra este sábado, 29 de octubre. En él han participado el presidente de la Asociación Ictus de Aragón, Miguel Lierta, junto a los doctores Javier Marta y Herbert Tejada, neurólogos de la unidad de ictus, y su homólogo en el Clínico, Carlos Tejero.

Los ictus isquémicos o infartos cerebrales siguen siendo los más comunes, con un 10% de incidencia en menores de 50, el grupo considerado como joven. De acuerdo a sus estimaciones, pueden afectar hasta a 240 personas de este tramo. El otro tipo, hemorrágicos o de sangrado cerebral y con “síntomas indistinguibles”, son la variedad más asociada con una mayor mortalidad. El 17% mueren a los tres meses y a los diez años más del 25%.

UN 80% SE PUEDEN PREVENIR

Los neurólogos tienen claro que el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular es “directamente proporcional” al estilo de vida. Por esto, tendrán menos papeletas aquellos que mantengan hábitos saludables y se alejen de factores de riesgo como la hipertensión, para la que recomiendan mediciones cada pocos meses, el tabaquismo, las drogas, el colesterol o el sedentarismo. Asimismo, la Covid ha aparecido como un nuevo factor de riesgo, especialmente entre pacientes de mediana edad.

Prestando atención a los síntomas, ha señalado el doctor Javier Marta, “un 80% de los casos se pueden evitar”. “La salud de los 50 te la juegas a los 30”, ha añadido, y considera además que se está “ganando la batalla de la mortalidad, pero no la de la prevención”, especialmente entre las nuevas generaciones. Se ampara en los datos, ya que desde los años 80 esta tasa ha ido descendiendo entre un 2% y 3% anual.

La caída se aprecia en la franja entre los 70 y los 80 años. No así de los 50 a los 60, lo que supone una de las mayores preocupaciones a futuro de los profesionales, que lo achacan al deterioro de los hábitos.

LAS SECUELAS IMPIDEN VOLVER A LA NORMALIDAD

Otro de los frentes abiertos relativo al ictus son las secuelas. Quienes lo superan, se enfrentan después al “riesgo de deterioro cognitivo”, que se puede manifestar físicamente o a través de trastornos como la depresión. De este modo, han añadido los neurólogos ante los medios de comunicación, es complicado que regresen a sus puestos de trabajo y, si lo hacen, tendrán que disponer de algún tipo de ayuda.

Queda, por tanto, trabajo por hacer, pero el mensaje está claro. Es mejor prevenir que curar, porque como ha declarado el presidente de Ictus Aragón, Miguel Lierta, de acuerdo a la experiencia de su asociación, “no se puede llegar a rehabilitar a todo el mundo”.

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