Foto de jóvenes bebiendo en la calle
Si bien las intoxicaciones por el consumo de alcohol son las más frecuentes, la doctora Ferrer ha señalado que “no hay ningún tipo de tratamiento antidótico para el etanol”

Las intoxicaciones agudas atendidas por los servicios de urgencias en Aragón se deben en su mayoría al consumo recreativo de drogas. “Lo tenemos muy claro”, ha declarado la jefa de la unidad de toxicología del Clínico, Ana Ferrer, especificando que más del 50% de todas las intoxicaciones que llegan a los hospitales se producen por etanol.

De las demás, un 20% se producirían por el consumo de otras drogas recreativas, especialmente el cannabis y la cocaína. Esta cifra no implica aún casi a los opiáceos, fenómeno que “nos preocupa y estamos sobre ellos”, ha indicado. Durante los años 80, la prevalencia de la heroína fue importante, pero “fue decayendo hasta casi desaparecer”.

Los pacientes que llegan al clínico por abuso del alcohol tienen dos perfiles. Por un lado, la gente joven, entre la preadolescencia y el principio de la edad adulta, que se asocia a intoxicaciones “de fin de semana”; y por otro, pacientes de en torno a los 40 años que padecen alcoholismo y presentan mayores síntomas hepáticos. El paciente medio de intoxicación por drogas de consumo recreativo se situaría entre los 14 años de edad y los 30. La distinción por género sería ya casi irrelevante, pasando de un perfil mayoritariamente masculino hace treinta años a un reparto casi proporcional.

INTOXICACIONES INVOLUNTARIAS Y SUICIDIOS

El resto de las intoxicaciones se compondría por intoxicaciones ligadas a accidentes e intentos de suicidio, y se asocian principalmente al consumo de medicamentos. Así, las benzodiacepinas serían las sustancias más comunes en estos casos, aunque el paracetamol estaría en alza como mecanismo para acabar con la propia vida.

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La doctora Ferrer ha señalado que en países como el Reino Unido las intoxicaciones por consumo de paracetamol serían “una plaga”, llegando a ser la primera causa de trasplante hepático. Aquí aún no sería tan problemático, pero habría “que intentar ponerle coto antes de que progrese”. En su mayoría se tratarían de intoxicaciones conscientes, aunque sí que habría errores de dosis que serían menos peligrosas al no llegar a las cantidades necesarias para la destrucción del hígado.

Menos del 25% de las intoxicaciones serían accidentales, y el caso típico sería un menor que consume dosis mayores de las necesarias o medicamentos de familiares, las llamadas “intoxicaciones de mesilla de noche”. Otro perfil destacable es la intoxicación por productos químicos habituales, que son “potencialmente bastante peligrosos”. La doctora Ferrer utiliza como ejemplo el salfumán, que en disoluciones como las utilizadas para limpiar “no pasa prácticamente nada” por su consumo (aunque sí que requiera ponerse en contacto con el Servicio de Información Toxicológica o acudir al servicio de urgencias), pero sería especialmente peligroso sin diluir.

LAS INTOXICACIONES POR ABUSO DE ALCOHOL

Si bien las intoxicaciones por el consumo de etanol son las más frecuentes, la doctora Ferrer ha señalado que “no hay ningún tipo de tratamiento antidótico para el etanol”. Las intoxicaciones se resolverían rápido “porque tenemos una herramienta metabólica estupenda”. Así, las actuaciones buscarían evitar complicaciones, porque “el etanol por sí mismo se va a pasar” e, incluso en las intoxicaciones más graves, “al cabo de seis horas el paciente está despierto” en la mayoría de casos.

La jefa de toxicología del clínico ha señalado la importancia de estar alerta de las nuevas formas de consumo, como la moda de consumir “etanol inhalado”, especialmente en sitios turísticos. Son “modas que pasan” pero hacen el mismo efecto de forma más rápida y potente. Aun así, Ferrer ha admitido que la forma líquida seguirá siendo la más común durante mucho tiempo por tradición y comodidad.

El mayor problema relacionado con el consumo de alcohol sería la caída en el alcoholismo, “un problema clínico muy grave con complicaciones hepáticas y neurológicas”. Las variantes de la vitamina B, especialmente la tiamina, y pese a su fama en las redes de ser utilizadas en casos de intoxicaciones agudas (lo que haría contraproducente el consumo de bebidas energéticas con estas vitaminas en caso de sobredosis), no tienen efecto en estas, pero sí serían utilizadas en casos de alcoholismo.

Estos perfiles suelen ir acompañados de deficiencias alimentarias, por lo que para favorecer el metabolismo de la glucosa se incorpora en el tratamiento. Por esto, aunque “se ha estado utilizando durante mucho tiempo hasta en los servicios de urgencias”, en los casos de intoxicaciones agudas “no hace nada, ni para bien ni para mal” si no se detecta hipoglucemia.

LAS DROGAS RECREATIVAS Y SUS TRATAMIENTOS

En casos de intoxicaciones por opiáceos y otras drogas, los protocolos sí que se acompañan por antídotos. Este es el caso de la naxolona (Narcan), que sería el “antídoto perfecto, rapidísimo y resucitador de la intoxicación por opiáceos”. Esta sustancia sería especialmente importante porque en estas intoxicaciones se encuentran con pacientes en “coma profundo y parada cardiorrespiratoria que, o en cinco minutos lo sacas adelante, o ya no tiene remedio porque no le llega oxígeno al cerebro”.

Así, ha señalado que en otros países como Estados Unidos el medicamento es de disposición libre en farmacias ante la crisis de los opiáceos propiciada por la receta de oxicodona (OxyContin) por parte de la atención primaria. En el país, la epidemia de opiáceos habría llegado al punto de que, para evitar muertes por las dosis excesivas o por drogas como el fentanilo se habría llegado a la necesidad de “tenerlo en casa por si acaso”. Los españoles no estarían aún en ese punto, pero sí que habría que tener cuidado con las recetas de narcóticos para evitar dolores crónicos al favorecer la adicción.

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También en Estados Unidos se daría un fenómeno “que no hay casi en España”: la adulteración de las drogas. La doctora Ferrer señala que hay “pequeñas epidemias en el mundo”, centralizadas en sustancias como el spice, hachís sintético, que se habría detectado mezclado con anticoagulantes.

En los años de la heroína, según ha señalado Ferrer, a veces se mezclaba con estricnina, una sustancia “que mata muy rápido”. En las drogas actuales, el problema serían las nuevas sustancias de síntesis que entran al mercado y se parecen a las drogas tradicionales y propician la sobredosis, una situación similar a la heroína ya que muchos usuarios no sabían cuanta heroína había en lo que consumían y se metían dosis tóxicas e incluso mortales sin saber. “Es el pasado, de momento”, ha sentenciado”.

LA UNIDAD DE TOXICOLOGÍA DEL CLÍNICO

La Unidad de Toxicología del Clínico lleva más de 30 años recogiendo datos de intoxicaciones, con lo que entienden el proceso histórico de estas enfermedades. Así, el perfil del paciente y la evolución de las drogas se pueden estudiar y entender para la prevención de estas urgencias.

La unidad sería el centro de referencia de la disciplina en Aragón. Realizarían principalmente dos funciones, el soporte diagnóstico, clínico y analítico de las intoxicaciones que llegan a todos los servicios de urgencias de la comunidad, y colaborarían con las unidades de atención a drogodependientes aragonesas para el análisis de las sustancias. También se asegurarían del suministro de antídotos a las farmacias de los hospitales aragoneses.

ATENCIÓN AL SUICIDIO

Si usted o alguien que conoce se está planteando quitarse la vida, póngase en contacto con alguna persona cercana, con la línea de atención a la conducta suicida 024 o con alguna organización especializada como el Teléfono de la Esperanza.

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