Los profesionales denuncian “unas consultas y urgencias que no dan abasto”

Mientras Sanidad y los sindicatos médicos continúan en conversaciones ante la amenaza de huelga indefinida a partir del 23 y 24 enero, una concentración este martes a las puertas del Pignatelli da el pistoletazo de salida a una serie de movilizaciones para reclamar mayores inversiones y transparencia en los presupuestos destinados al Salud.

Con “cabreo y hastío” afrontan los profesionales de la Atención Primaria aragonesa una Navidad bajo el acecho de tres grandes virus respiratorios (VRS, gripe y covid) que tensan “unas consultas y urgencias que no dan abasto”. Los convocantes emplazan a la población a una manifestación ciudadana que recorrerá las calles de Zaragoza el próximo domingo día 18.

Menor ratio de pacientes por médico, mayores tiempos de consulta, relevo generacional y la semana de 35 horas son las principales reivindicaciones de los sindicatos médicos. “La demanda es insaciable, estamos desbordados y la falta de tiempo y dinero genera malestar en la población”, explica José Manuel Cucalón, vocal del Colegio de Médicos y profesional en el Centro de Salud de Villamayor de Gállego.

Una de las principales quejas de los convocantes de las protestas es, precisamente, esa insatisfacción general de la ciudadanía con respecto a la sanidad pública, que desemboca en episodios de violencia contra los profesionales con agresiones verbales y físicas como las vividas en los centros de Tauste o Casetas. “Es un tema que está en auge y comporta la preocupación de los colegios profesionales”, corrobora Cucalón.

CRÍTICAS A LA GESTIÓN PRESUPUESTARIA

Para cumplir esas exigencias, la consejería capitaneada por Sira Repollés no contempla una modificación presupuestaria. La partida sanitaria, que supera los 1.500 millones, consigna buena parte al gasto de personal y el Plan de Atención Primaria. Los sindicatos, por su parte, reclaman que el Gobierno destine un mínimo del 25% del presupuesto a la Atención Primaria, a equivalencia de otros países europeos, y alegan falta de transparencia en los presupuestos, que incluye las atenciones primaria y hospitalaria.

Además, destacan que la situación actual era “previsible al no haber aplicado las medidas oportunas por ningún gobierno” y “especialmente acuciante” en Aragón, “ya que las condiciones laborales en otras comunidades son más favorables”. Por ello, critican al presidente, Javier Lambán, “por intentar hacer llegar a la opinión pública que la situación que atraviesa la Atención Primaria aragonesa es responsabilidad de sus profesionales y no de la gestión”.

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