Soko en el campo
Soko fue sustituido al descanso. Foto: S.D. Huesca

La Sociedad Deportiva Huesca retomaba la senda del triunfo frente al Leganés en El Alcoraz, aunque pocos puedan creer visto lo visto sobre el césped que el resultado final fuera favorable, 1-0, a los oscenses. Los locales, con un pobre fútbol, se llevaban el gato al agua gracias a un tanto de Juan Carlos al filo del descanso en un choque marcado por la efectividad ya rutinaria de los de Ziganda y también por la polémica arbitral favorecedora al cuadro oscense en dos jugadas clave.

Cuco Ziganda saltaba al césped con Andrés en portería; línea de cuatro con Blasco, Pulido, Timor y Florian Miguel atrás; medio campo para Soko, Sielva, Tomeo y Mateu; dejando arriba a Juan Carlos y a Kevin Carlos como hombres más adelantados. Y el arranque fue, totalmente, para el cuadro pepinero. El Leganés dominaba, acercaba líneas al área azulgrana y, además, contaba en su bando con todas las ocasiones claras de gol.

Primero lo intentó Piotr con un disparo alto tras ganar la partida a la zaga. Más clara la tuvo en el 14 el conjunto visitante tras una internada de Arnáiz que no encontraba al delantero polaco por milímetros, en la más clara hasta el momento. Y, ya en el 25, Nyom a balón parado encontraba hueco en la endeble defensa local para cabecear con potencia, topándose con Andrés bien colocado para desbaratar lo que parecía el 0-1.

El partido estaba en el sector zurdo y ahí juntaban los de Idiakez a Arnáiz, Fede Vico y Josema para hacer sufrir a Blasco, desbordado junto a Soko en ese costado. Seguía el Leganés siendo muy superior, cada vez más. Nyom se llevaba las manos a la cabeza cuando, en el 31, recogía en el área un sensacional envío y con todo a favor mandaba la pelota al palo derecho de la meta defendida por Andrés. El Huesca, sin dar noticias en ataque, se afanaba como podía, incluso con faltas bastante peligrosas como las que le costaban la amarilla a Miguel o Soko.

Por suerte para los locales, entre colegiado y VAR no atinaron a ver una mano clara de Óscar Sielva dentro del área. Él no quería pero le dio. La primera que logró acercarse al área el Huesca, por medio de Kevin Carlos, el que al menos mostraba más pundonor y actitud ante la superioridad visitante. Eso sí, su cabezazo se marchó muy desviado.

Eran los mejores minutos, los finales, del Huesca en el partido. Y como el fútbol tiende más a la injusticia que a otros términos, los oscenses se adelantarían por medio de Juan Carlos. Lanzamiento largo de saque de banda, Kevin Carlos peinaba con toda la intención y el mediapunta hacía el 1-0.

SEGUNDA PARTE

Detectando Ziganda lo que había sufrido el equipo por el lado derecho de su defensa, introducía en el descanso a Gerard Valentín en lugar de Soko, para que ayudara a Blasco a contener a los jugadores de más calidad del Leganés. Aunque el Huesca comenzó mejor, el Leganés tuvo de nuevo la primera. Fue Arnáiz desde el costado zurdo, pero su disparo lo detuvo Andrés, no sin problemas.

Poco le costó al Leganés adueñarse de nuevo del choque. Eran mejores, tocaban mejor, pero iban por detrás en el luminoso. Ziganda seguía agitando el avispero con la entrada de Kanté y Kento por Kevin Carlos y Sielva. Ante la falta de fútbol local, buscaba meter potencia arriba para pillar en algún renuncio a la contra a los madrileños. Madrileños que seguían siendo inmensamente mejores, pero con la puntería nula. Tras una jugada magistral, Dani Raba ejecutaba un lanzamiento ajustado al palo que rozaba la madera de Andrés en el 64.

Mateu dejaba paso en el verde a Vilarrasa, hombre por hombre. La tendría Kento en el 69, tras una recuperación de Kanté en la línea divisoria, buena combinación con Gerard Valentín y el japonés, en el segundo acercamiento del partido por parte de los oscenses, se encontraría con una buena intervención de Dani Giménez.

Pocos segundos después pudo sellar su doblete Juan Carlos, pero su notable cabezazo, bombeado, se chocaría contra la madera. Por fin enseñaban los colmillos los locales.

Anotaría el Leganés en el 75, un buen gol de Piotr donde Andrés se quedaba a media salida. Pero el colegiado observaba falta en ataque a instancias de su asistente. Quizás sólo lo hizo él, pero le servía al Huesca para mantener la ventaja. El mazazo arbitral hizo amilanarse al Leganés y crecerse a los locales, que comenzaban a pisar más campo contrario sin excesiva claridad, pero sí con sensación de peligro.

Ziganda quemaba los cambios con Cristian Salvador en detrimento del canterano Tomeo. El Leganés ya había entregado la cuchara, con cambios algo extraños de Idiakez demasiado tardíos. Pero el Huesca se armaba bien atrás por acumulación, con todos metidos prácticamente en área propia y apagaba las vías visitantes de llegar a portería. Al final, 1-0 y victoria de un equipo que sigue siendo tremendamente efectivo y que se favoreció también de la moviola para embolsarse tres puntos.

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