Sofía Ellar
Sofía Ellar es cantautora e independiente, alejada de una industria musical

Dice que siempre ha sido libre y que un día se cansó de ser una niña de oficina y comenzó a buscarse la vida con una guitarra al hombro y una canción en el alma. Sofía Ellar, que en realidad es Sofía Lecubarri Ruigómez, dice que a los cantautores se les tacha de ser excesivamente melancólicos y ella quizás lo sea. A veces sí, a veces no. Lo que sí que tiene claro es que sus letras son «verdad» y que no hay nada como ser libre para ponerse a componer.

Ella es cantautora e independiente, alejada de una industria musical que se mueve como un gigante por todo el mundo. Suele ver el vaso medio lleno, aunque no siempre lo hizo y por ello se refugió bajo una peluca negra que escondía su brillante rubio y un maquillaje dramático. Se convirtió en Mademoiselle Madame durante un tiempo para ahora volver a recoger sus alas y echarse a volar «Libre». Y precisamente «Libre» es su tercer disco autoeditado, un proyecto romántico e íntimo con una Sofía tan cañera como sensible. Sofía Ellar hará suya la Sala Oasis el 17 de diciembre y se reencontrará con un público zaragozano al que quiere tanto como a las croquetas y las tapas del Tubo.

Pregunta.-¿Qué inspira a Sofía Ellar?
Respuesta.- Cualquier cosa. Realmente mentiría si no dijese que la principal fuente de inspiración son mis vivencias personales. Tirando para casa y barriendo al mundo del cantautor, creo que siempre somos más tiernos y nos abrimos en vena cuando estamos hablando de algo más autobiográfico porque es una manera de volcar nuestros sentimientos y de abrirnos en canal frente al mundo entero. Eso es lo que más nos inspira, pero tampoco podemos estar todo el día viviendo de nuestros altos y bajos porque vamos a ser tremendamente infelices. Creo que hay que encontrar el punto intermedio entre inspirarte con cosas tuyas e inspirarte con un libro, una película e incluso historias que nos cuentan en las redes sociales otros fans. Es importante poder tener ese punto de equilibrio para no volverse uno loco, porque como tengas que depender de tu estado emocional para hacer una buena canción, vamos a acabar todos locos.

Hace poco salió a la luz “Libre”, su tercer disco autoeditado

P.- Hace unos días salió a la luz “Libre”, su tercer disco autoeditado. ¿Hay algún momento en que no se haya sentido así?
R.- Creo que todos hemos estado atrapados dos, casi tres años de nuestra vida y nos hemos sentido un poco así. Ahora más que nunca «Libre» es una palabra sencilla que todos nos queremos aplicar porque nos hemos sentido presos a nivel mundial con una pandemia. Ahora quizás sea el mejor momento para predicar sobre la libertad, aunque realmente siempre es un buen momento. Siempre he sido libre, siempre he sido esa niña cansada de oficinas y eso creo que lo he plasmado en mis canciones, pero ahora podemos extrapolar ese mensaje a nivel mundial porque todos tenemos esa sensibilidad y esas ganas de poder volar ahora más que nunca. Porque nos lo merecemos.

P.-¿Qué es para usted ser Libre?
R.- No es otra cosa que tú seas dueño de tu propia libertad, de tu propia vida, de saber hacia dónde vas. Y eso no significa que todo valga, ¿eh? Cuando yo hablo de libertad no digo que tú puedas hacer lo que te dé la gana. Vivimos en sociedad y al igual que no te puedes saltar un semáforo en rojo ni huir de la policía tampoco hacer lo que quieras. Creo que nos podemos y debemos expresar con libertad siempre y cuando esto no afecte a los valores, ética y pensamientos del de enfrente. Y para eso hay que tener un montón de tolerancia.

La cantautora tiene claro que sus letras son «verdad»

P.-¿Cómo de importante es ser libre para crear?
R.- Es todo. Yo por ejemplo siempre he escrito con un papel en blanco y con unas notas de voz y eso es lo que a mí me ha funcionado. Puedo escribir y plasmar mis sentimientos sin que nadie me tenga que decir nada, ni una discográfica, ni otra persona, ni mi padre ni mi madre. También te digo que a veces me han dicho «Sofía no digas esto o esto otro» porque yo también soy hija, pero volvemos a lo mismo, soy libre y suelo escribir cosas profundas pero muy encriptadas. Creo que el arte también está detrás de hacer con elegancia sin necesidad de estar hablando en plata.

P.- ¿Qué podemos encontrar en el disco?
R.- Vais a ver a una Sofía con mucho ritmo, muy cañera, con unas guitarras estridentes y también a esa Sofía más blandita con esas canciones más baladas, aunque solo hay dos canciones que sean más tristonas. Creo que los cantautores siempre hemos tenido la fama de ser extremadamente melancólicos, cortavenas y que un concierto nuestro es para echarse a llorar y nada más lejos de la realidad. Ir a un concierto mío es guasa, es diversión, es risas y que eso es precisamente lo que hacemos a través de las canciones. Y sobre todo que es «verdad». Yo siempre defino mis canciones como que son «verdad». Y en este disco que hemos sacado con un concepto muy bonito como es el disco libro, con unos escritos hechos a mano sobre lo que hay detrás de cada canción y lo que me ha inspirado a mí. Creo que eso ese es un ejercicio muy bonito de empatía, de acercarme con esa familia virtual que ya se está desvirtualizando con las firmas y los conciertos. Recibo muchos comentarios de gente que me dice que parece que mis canciones las he escrito para ellos porque parecen hechas a medida y eso es lo bonito de la música.

Sofía Ellar hará suya la Sala Oasis el 17 de diciembre

P.- Sofía Ellar nació como un proyecto final de ADE. ¿Fue casualidad o siempre supo que Sofía Ellar vivía en usted?
R.- Mis padres siempre me dijeron que estudiase, que a los jóvenes se nos estaba quedando un mundo muy complicado porque es verdad que vivimos en uno en el que apenas hay oportunidades y en el que aunque seas el mejor en una cosa no es garantía de nada. Quizás Sofía Ellar podría haber salido sin que yo hiciese ese Trabajo de Fin de Grado, pero yo creo que no porque mi trabajo y mi proyecto es independiente y en un mundo tan complejo y tan difícil como el de la música, el haber hecho ese trabajo analítico detrás, de estudiar cómo estaba la industria, dónde estaban los números… Creo que me sirvió para que Sofía Ellar saliese.

P.- ¿Dónde queda Mademoiselle Madame? ¿Qué recuerda de aquello y toda la repercusión?
R.- Mademoiselle Madame ha sido un personaje que me ha dado mucha vidilla y que me ha servido de escudo y refugio en una época en la que yo estaba vulnerable. También he aprendido muchas lecciones con ella porque a veces estamos todo el día con nuestras caretas, nuestros miedos, nuestras ansiedades y Mademoiselle Madame me ha ayudado a eso, a liberarme. Debajo de esa peluca morena, del maquillaje, de los piercings, de las uñas, de eso que era todo mentira he aprendido a decir que no, que era algo que me ha costado mucho y en la que estoy trabajando. En estos dos años que he estado escribiendo el disco he hecho muchísimo autoanálisis y ese ejercicio interior y mental es el que me ha dado mucha estabilidad y me ha ayudado a volver a vestirme de mis colores de siempre y a volver a brillar.

P.- “Libre” es su tercer disco autoeditado. ¿Cómo es autoeditarse en España?
R.- Es complicado porque la industria funciona de una manera y cuando vas de manera independiente te encuentras con muchas más trabas para llegar a según qué canales porque o haces las cosas de una forma en concreto o es difícil. Yo siempre soy de ver el vaso medio lleno jamás medio vacío así que bueno creo que hay que seguir luchando porque el mundo va cambiando. Yo ahora mismo soy independiente y estoy muy feliz así pero no puedo decir de esta agua no beberé porque la industria de la música lleva funcionando muchísimo tiempo y eso tiene que ser por algo.

P.- Después de una firma de discos en Zaragoza, el Libre Tour llegará hasta la sala Oasis en diciembre. ¿Cómo van las ganas?
R.- Tengo muchísimas ganas de encontrarme y reencontrarme con mi público zaragozano. ¡Anda que no me he comido croquetas y tapas en Bodegas Almau y en otros bares del Tubo! Tengo muchas ganas de volver y cantar aquí.

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