La consejera de Economía ha defendido la “buena cifra” que la Comunidad mantiene en cuanto a desempleo, en torno al 9%

La EPA del tercer trimestre ha dejado, al margen del incremento de 500 parados durante el verano, una caída de 2.800 personas en población activa, es decir, de ciudadanos en edad de trabajar que manifiestan su intención de hacerlo. Ello va a generar un “análisis detallado” en el seno del Ejecutivo autonómico, tal y como ha adelantado la consejera del ramo, Marta Gastón, para saber los motivos que han llevado a esos aragoneses a dejar de buscar un empleo.

En este sentido, Gastón quiere realizar ese estudio durante los próximos meses para conocer si se mantiene esa tendencia, con el temor de que no haya un colectivo de personas que se “desincentive” por “haber pasado a ser perceptores de una subvención”. “Hay que ver por qué hay 2.800 personas que se han salido de la intención de tener voluntad de trabajar. En algunos casos será la edad, pero quiero analizar que no haya un colectivo que se desincentive por recibir ciertas subvenciones”, ha afirmado.

Así, la consejera de Economía ha defendido la “buena cifra” que la Comunidad mantiene en cuanto a desempleo, en torno al 9%, que confirma que ha sido un verano de “incertidumbre” y de “adaptación” a la nueva reforma laboral. “Debemos trabajar por expectativas. Después de la siembra llega la cosecha. Hay numerosos proyectos inversores que se están haciendo públicos y que arrojaran riqueza y, sobre todo, nueva creación de empleo”, ha expuesto.

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