Sus mejores habitaciones cuentan con unas espectaculares vistas de las cúpulas y las torres de la Basílica del Pilar

Renovado con una imagen minimalista, nórdica, rústica y acogedora, pero con el espíritu de siempre. Así es el Hotel San Valero de Zaragoza, que reabre sus puertas tras diez años cerrado. Este “emblemático” edificio se ubica en pleno corazón de la ciudad, en la calle Manifestación, junto a la calle Alfonso I y a escasos metros de la plaza del Pilar. Por eso, sus mejores habitaciones cuentan con unas espectaculares vistas de las cúpulas y las torres de la Basílica.

Abrir de nuevo las puertas de este hotel “para nosotros es una tremenda alegría”, ha afirmado el CEO de AZ Alojamientos, Daniel Lardiés, junto a sus dos hermanas, Tamara y Laura Lardiés, durante la inauguración este martes. Los tres se han encargado de cuidar hasta el más mínimo detalle para que los huéspedes se sientan como en casa. “Convertirlo de nuevo en hotel y que vuelva su espíritu es fantástico”, ha expresado el CEO.

Es este viernes, día 1 de abril, cuando abren sus puertas y ya han colgado el cartel de “completo”. Para abril tienen “casi un 65% de ocupación y la previsión es muy positiva, creo que nos iremos por encima del 70% o al 80%”, ha señalado Lardiés. En cuanto a la Semana Santa, también está “todo lleno”. Se puede reservar en el Hotel San Valero a través de su página web azalojamientos.com o mediante cualquier plataforma de alojamientos.

Un toque «zen» para garantizar el descanso

Es un hotel “pequeñito”, ya que cuenta con 29 habitaciones, dobles e individuales, repartidas por cinco plantas y con una plantilla de 20 trabajadores. Además, a todas las habitaciones han procurado darles “un toque lo más zen posible para que el cliente cuando venga se preocupe de descansar, que es lo suyo”, ha apuntado Daniel Lardiés.

Se define como un Hotel Boutique en el que los detalles están cuidados al máximo para hacer de la estancia una experiencia única: muebles hechos a medida, vidrieras en la fachada de la calle Prudencio, fotografías antiguas de Zaragoza de Coyne y de Roisin, un rincón de café e infusiones, cafetería salón para poder celebrar reuniones o descansar y hasta un espacio para eventos.

Han hecho un “cambio de concepto”, sobre todo en la planta baja

Cabe recordar que el hotel estuvo okupado antes de que estos hermanos lo reformasen, por eso se han encargado minuciosamente de “limpiarlo, reorganizarlo y vestirlo de nuevo” durante más de diez meses. Han hecho un “cambio de concepto”, sobre todo en la planta baja, que la han “descargado”.

Desde luego, hay dos cosas que hacen especial al Hotel San Valero. La primera de ellas es la “maravillosa ubicación”. La segunda, “la clave”, es la “comodidad de las camas”, ha concluido Lardiés.