El objetivo común es apoyar a las familias en su gestión, dinámica y dificultades.

El Servicio de Orientación y Mediación Familiar que presta la dirección general de Igualdad y Familias del Gobierno de Aragón ha atendido a 250 familias en el primer semestre de 2022. Se trata de unas intervenciones enfocadas a facilitar el desarrollo de dinámicas familiares positivas, en el caso de la orientación; y de evitar la judicialización, en el caso de la mediación. El objetivo común es apoyar a las familias en su gestión, dinámica, dificultades, así como resolución de conflictos. Entre ambos servicios se ha atendido de forma directa a cerca de medio millar de personas entre enero y mayo de este año.

«La Mediación es un método eficaz de resolución de conflictos, porque, a través del diálogo, el respeto, el acompañamiento y el acuerdo se puede llegar a soluciones consensuadas que mejoran la convivencia y benefician a la familia y a toda la sociedad», ha explicado la directora general de Igualdad y Familias, Teresa Sevillano, que ha subrayado que esta es la vía por la que apuesta el Gobierno de Aragón. En la misma línea, Sevillano ha puesto en valor el papel de la Orientación para «mejorar la convivencia y las relaciones parentales».

En Orientación, la mayoría de las personas acuden al servicio por dificultades en la relación de pareja y, siguiendo con la tendencia del año anterior, por problemas en la convivencia familiar con hijos e hijas adolescentes y jóvenes, lo que viene a suponer el 65 % del total de las familias atendidas.

En Mediación, la principal demanda tiene que ver con la ruptura de pareja con hijos comunes a cargo, suponiendo alrededor del 70 % de las familias atendidas. Dentro de este servicio, se ha constatado un incremento de situaciones relacionadas con conflictos entre progenitores e hijos de diversa naturaleza, controversias surgidas pos-divorcio y familias que deciden modificar los términos que regulaban las medidas que tras la ruptura les fueron útiles y en estos momentos ya no lo son. En todos los casos, la media de los acuerdos alcanzados se sitúa en torno al 70 % de los procedimientos abiertos.

La directora general de Igualdad y Familias, dirección general dependiente del Departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales, ha recordado que se trata de servicios «gratuitos», a los que de manera voluntaria pueden acudir las familias que precisen este apoyo.

La mayoría de las familias llegan al servicio porque han oído hablar de él a otras personas; si bien destaca que a lo largo de este primer semestre un incremento en la procedencia de familias derivadas de Servicios Sociales, tanto municipales como comarcales, y de profesionales tanto del ámbito sanitario (médicos/as de atención primaria, psicología, psiquiatría infanto-juvenil…) así como de la abogacía y, fundamentalmente, el aumento en el número de familias que conocen el servicio a través de internet, una tendencia que se viene observando desde el año 2021.

Cabe recordar que el Servicio de Orientación y Mediación Familiar va dirigido a las familias y tiene como finalizar ayudarles cuando viven situaciones estresantes y conflictivas en la convivencia. Ofrece dos tipos de respuesta diferenciada. Por una parte, la orientación -enfocada como un proceso de ayuda cuyo fin es facilitar la solución de problemas y la toma de decisiones positivas- va dirigido a familias, parejas o personas que precisan orientación y apoyo ante situaciones de conflicto conyugal, filial o intergeneracional. Tiene un carácter preventivo y su objetivo es facilitar recursos para la gestión adecuada de los conflictos que surgen en la dinámica familiar.

Por su parte, la mediación familiar es un procedimiento extrajudicial y voluntario para la prevención y resolución de conflictos familiares en el ámbito del derecho privado, en el que la persona mediadora, de una manera neutral, imparcial y confidencial, informa, orienta y asiste a las partes en conflicto para facilitar la comunicación y el diálogo entre las mismas, con el fin de tomar decisiones consensuadas.

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